lunes 17.02.2020

La deuda con el Estado suma 900 millones por la desviación de la financiación

j. a. | valladolid


Castilla y León arrastra todavía una deuda superior a los 900 millones de euros con el Estado, fruto de las liquidaciones negativas del sistema de financiación autonómico en los ejercicios 2008 y 2009, en la etapa de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Una década después, la Comunidad ha saldado la mitad de los 1.883 millones que alcanzó en total la desviación, tras el aplazamiento de las devoluciones.


Cada ejercicio se retienen unos 74 millones a la Comunidad en los fondos que se transfieren, lo que supone la mitad del presupuesto de alguna consejería. De esta forma, a mediados de 2018, el último dato disponible, calculado por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) y confirmado por la Junta, sitúa la deuda en los 997 millones, una cifra que en la actualidad rondaría los 900 millones.


«Es un problema que seguimos sufriendo y que heredamos de una decisión injusta del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que hizo una negación de la crisis económica», expuso el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, quien señaló que cada año no se ingresan 74 millones que se podrían dedicar a los servicios públicos.


El agujero financiero se originó al elaborar el Gobierno de entonces unas previsiones de ingresos que no se cumplieron por la irrupción de la crisis económica. El desplome en la recaudación se produjo cuando las comunidades ya habían elaborado y estaban ejecutando sus presupuestos, por lo que cuando se cerró la liquidación del ejercicio, dos años después, llegó la sorpresa, justo en un momento en el que ya las administraciones autonómicas habían comenzado a recortar el gasto.


El Estado planteó, primero, un aplazamiento a cinco años, posteriormente a diez y, finalmente, a 20 años de las devoluciones derivadas de las liquidaciones negativas. El desfase que acumulaba Castilla y León en 2008 ascendía a 444 millones, una cifra a la que se sumaron otros 1.439 millones en 2009, lo que en conjunto dejaba un volumen pendiente de devolver de 1.883 millones.

La deuda con el Estado suma 900 millones por la desviación de la financiación