domingo. 05.02.2023

El mejor amigo de los animales

Alrededor de 600 ejemplares pasan cada año por las instalaciones de la Sociedad Protectora de Burgos, con un aumento notable desde que diera inicio la crisis .
Los perros son la especie más habitual en estos centros.
Los perros son la especie más habitual en estos centros.

Ladridos y maullidos se entremezclan en las instalaciones de la Protectora de Animales de Burgos. La casa de los animales abandonados acoge cada año una media de 600 inquilinos, entre perros y gatos. Una cifra que ha ido ‘in crecendo’ desde que comenzara la crisis y que aumenta cada año, por estas fechas, por la mala práctica de regalar una mascota como si fuese un juguete. Los responsables de la casa de los animales sin hogar alertan de estos y otros peligros e intentan concienciar, campaña a campaña, de que un animal «no es un juego» y puede ser «uno más de la familia».

Power, Fer, Tobby, Chanel y Kevin conviven desde hace meses en la jaula 18 de la Protectora de Animales. Ladran sin descanso y piden, a todo aquel que pasa, que les saque de su jaula. Estos cuatro cinco canes de tamaño pequeño y medio son solo una pequeña parte de los 180 perros que esperan en las instalaciones que la Protectora de Animales de Burgos tiene ubicadas en la carretera de Quintanadueñas un golpe de suerte. Una espera que cambia la mirada de muchos de quienes un día fueron acogidos en un hogar y ahora pasan las horas en una jaula en la que, sin embargo, no les falta ni comida, ni vacunas ni un paseo semanal.

Los paseos

«Eso es lo que más echan de menos sus paseos, el estar en el campo, con los suyos o con una familia», reconoce la portavoz de la Protectora de Animales de Burgos, Sara Menor. Su cometido, como el de la veintena de voluntarios que trabajan de forma altruista en este espacio, no es otro que el mejorar la vida de «los peludos y de los gatitos». «Lo hacemos como bien podemos, con colectas, con aguinaldos que llegan en fechas como estas desde España y otros puntos del mapa y con la ayuda de las instituciones», agrega.

La Protectora de Animales de la capital burgalesa es un ejemplo de una política social que cuida de mascotas abandonadas. «No tenemos muchos fondos y desde que empezara la crisis aún menos pero vamos tirando», declara esta enamorada de los animales. De su trabajo, y del de resto de voluntarios y asociaciones implicadas, depende la vida de cientos de animales. «Ahora tenemos 180 perros y unos sesenta gatos pero a lo largo del año pasan más de medio millar, unos 600», concluye.

El mejor amigo de los animales
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