sábado 24.08.2019

La precaridad se explica así: cada nuevo ocupado requiere la firma de 38 contratos

Las oficinas de Empleo contabilizan la creación de más de 100 contratos cada hora en la comunidad autónoma.
La precaridad se explica así: cada nuevo ocupado requiere la firma de 38 contratos

ical | REDACCIÓN

Las oficinas públicas de Empleo contabilizaron el año pasado 935.487 contratos iniciales suscritos por trabajadores en Castilla y León, lo que supone que se sellaron cada día del ejercicio 2.653, es decir, 107 cada hora. Este extraordinario volumen de relaciones laborales contractuales, que casi igualó al del número de ocupados de la Comunidad, supone que el año pasado, cada empleo nuevo que se generó en Castilla y León, 25.000 según la Encuesta de Población Activa (EPA), necesitó de la rúbrica de casi 38 contratos.

Los datos que facilita el Servicio Público de Empleo Estatal (Sepe) revelan la enorme temporalidad que caracteriza la contratación impulsada por la variedad de modalidades a las que se puede acoger el empresario conforme a sus necesidades. Así, el año pasado únicamente 51.587 contratos iniciales fueron indefinidos (con o sin bonificación y para discapacitados -556-), lo que representa el 5,5 por ciento del global, aunque también se convirtieron 32.717 temporales en fijos.

En el extremo opuesto, la modalidad que más se empleó fue la de contratos eventuales por circunstancias de la producción, con 507.619, de los cabe destacar que 374.518, tuvieron una duración inferior a un mes. Asimismo, el contrato por obra y servicio también estuvo generalizado, con 291.595, la inmensa mayoría sin identificar el periodo de duración aunque en 37.503 aparecía recogido un puesto por menos de siete días. La tercera modalidad por volumen de firmas fue el contrato de interinidad, con 68.788.

Las cifras del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social reflejan que a lo largo de 2018, en Castilla y León también se firmaron 4.183 contratos en prácticas; y 2.744 en formación. Asimismo, también se suscribieron 2.050 contratos por jubilación parcial; 1.253 puestos temporales para personas con discapacidad; junto a 961 en la modalidad de relevo, y 25 por sustitución de jubilación a los 64 años. La cifra global se completa con 4.682 correspondientes a otros contratos.

Los servicios tiran de las cifras

Un análisis por sectores revela una concentración de la contratación en los servicios, donde se firmaron 648.262 contratos, con 39.153 indefinidos, un seis por ciento del total. Los contratos eventuales ascendieron a 353.682, seguidos por los de obra y servicio, con 182.891, y los de interinidad, con 60.892. El sector terciario cerró el año pasado con 16.200 ocupados más en la Comunidad, lo que supone que por cada nuevo puesto se tuvieron que firmar ene stas actividades 40 empleos.

En cuanto a la industria, contabilizó 194.228 contrataciones iniciales, con 5.642 indefinidos, apenas el tres por ciento. Así, 140.636 contratos fueron eventuales; 38.565 por obra y servicio, y 7.250 de interinidad. El sector concluyó el año con 8.000 ocupados más, lo supone que se firmaron 24 contratos por cada empleo, una cifra bastante mejor que la de los servicios.

La agricultura, en su caso, contabilizó 57.790 contrataciones iniciales, con 3.784 indefinidos, un 6,5 por ciento. Las labores del campo requirieron fundamentalmente de trabajadores por obra o servicio, con 44.415 contrataciones, aunque también se suscribieron 7.540 contratos eventuales por necesidades de producción.

Por último, la construcción sumó el año pasado la firma de 35.207 contratos, con 3.008 indefinidos, el 8,5 por ciento del total. Este sector tiró mayoritariamente de los contratos por obra o servicio, con 25.724, seguidos por los 5.761 eventuales. El sector perdió 2.900 ocupados pese a los miles de contratos registrados.

La precaridad se explica así: cada nuevo ocupado requiere la firma de 38 contratos