jueves 24/6/21
Reconocimiento

Fidalgo: «El futuro de la prensa está en los contenidos singulares»

El periodista de Diario de León recibe el Cossío por su relato de un Bierzo sin minas
El periodista del Diario de León Carlos Fidalgo al recibir el premio. MG

Carlos Fidalgo, que cumple 25 años como periodista en la Delegación del Bierzo de Diario de León, recibió ayer el Premio de Periodismo Francisco de Cossío en la modalidad de prensa por una serie de reportajes sobre un Bierzo sin cuencas mineras, publicados entre el 23 de octubre de 2018 y el 31 de diciembre de 2019. La serie ganadora incluye un reportaje sobre Santibáñez de Montes, un pueblo que desapareció legalmente en 2010; otro sobre Matavenero; un tercero sobre el edificio Uría de Ponferrada, el más alto de la conocida como Ciudad del Dólar en los años del auge del carbón; y uno que, según el jurado de los Cossío, se destaca sobremanera, con motivo del 70 aniversario de la primera central térmica de Compostilla, que sirvió a Fidalgo «para investigar un suceso que algunos medios de comunicación daban como cierto: el intento de matar a Franco en Ponferrada durante el verano de 1949 por parte de la guerrilla, un atentado que nunca existió, pero que Fidalgo aprovecha para rastrear la forma en la que el supuesto bulo se acabó por filtrar a la prensa hasta darlo por cierto».

Fidalgo dedicó ayer el premio a los compañeros de este periódico, a su pareja y a su madre. «El futuro, y me refiero sobre todo a la prensa, tan asediada por los cambios, pasa por ofrecer contenidos singulares y por convertir en actualidad lo que no siempre está en la agenda a primera hora de la mañana», afirmó.

Contó que mientras hacía los reportajes de las cuencas se topó con dos imágenes que le impactaron. «La primera, una lápida reciente en el cementerio abandonado de lo que un día fue Santibáñez de Montes, un pueblo que ya no existe, borrado literalmente del mapa por el carbón que le dio de comer. Es la lápida que marca el lugar donde los hijos de alguien que dejó esa aldea legalmente disuelta enterraron una parte de las cenizas de su padre, que todos los veranos los llevaba, monte a través, para enseñarles las ruinas de su antigua casa. Esa es la metáfora del arraigo».

La otra imagen, más reciente, «es la de un cerezo que florece en el fondo de uno de los socavones causados por el hundimiento de la mina de hierro de Onamio. Un cerezo que busca la luz. Y eso es lo que está ocurriendo en lugares como las antiguas cuencas mineras del Bierzo, lugares que se han hundido, pero donde todavía puede creer algo a poco que se siembre bien».

Fidalgo recordó al periodista David Beriain, asesinado en Burkina Faso, que escribió reportajes en zonas de conflicto para Diario de León, y que siempre decía que «no hay historias pequeñas, solo ojos pequeños». Fidalgo pidió a quienes tienen las competencias, los recursos y la voluntad de cambiar las cosas para frenar la despoblación, que abran los ojos. «Que miren con los ojos bien abiertos, con ojos grandes, lo que está ocurriendo en las antiguas cuencas mineras. Sin servicios, sin estímulos, todos esos lugares acabarán borrados del mapa, como le ocurrió a Santibáñez».

El oficio de informar

«Os seguimos necesitando (a los informadores) como fieles cronistas de la realidad, notarios de la conciencia crítica, uno de los pilares de nuestra sociedad democrática», afirmó el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, durante la gala de entrega de la 34 edición de los Cossío. El oficio de informar, ha añadido el presidente, debió combatir «el virus de la desinformación» en forma de sobreabundancia de noticias procedente de fuentes «poco verificables», un exceso que causó «angustia e incertidumbre» mediante «consejos absurdos y teorías conspirativas que confundían a la sociedad». «El pensamiento único no cabe en una sociedad libre. La libertad de información es el oxígeno de la democracia en que vivimos, de ahí el valor de la profesión del periodismo como primeros servidores de la sociedad», ha reflexionado. De todo ello ha puesto como ejemplo a los ganadores de los Cossío: Manuel Centeno (La 8 Valladolid), en la modalidad de Televisión; Carlos Fidalgo (Diario de León), en la de Prensa; el leonés Luis Cañón y José Antonio Ramos (Onda Cero), en Radio; y María Coco (Segoviaaudaz.es), en Periodismo Digital.

El galardón a la mejor Fotografía lo ha recogido Nacho Gallego, de la Agencia Efe ; y el premio a la Trayectoria ha sido para el periodista, poeta y comentarista Ángel María de Pablos.

Fidalgo: «El futuro de la prensa está en los contenidos singulares»
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