sábado 14.12.2019

Nicolás Miñambres reúne en un libro las pastoradas más antiguas de León

El profesor y crítico recuperó hace dos años una de Cubillas de Rueda datada en 1875.
Nicolás Miñambres reúne en un libro las pastoradas más antiguas de León

Hace dos años, Nicolás Miñambres, catedrático de instituto y crítico literario de este periódico, anunciaba un hallazgo realmente insólito: una serie de manuscritos, con firma y fecha, recuperados en el mercado de antigüedades que cada sábado se celebra en la calle Fernández Cadórniga de León capital. Una vez analizados con detenimiento, Miñambres comprobó que correspondían a dos versiones de ese teatro popular y navideño que es propio de las comarcas leonesas, la pastorada, y que una de ellas constituye la más antigua encontrada hasta el momento; en concreto, data de 1875.

Ya entonces el Instituto Leonés de Cultura se comprometía a editar esos auténticos tesoros de la literatura popular y religiosa y así, mañana viernes a las 20.15 horas, en la sala Región de esta entidad dependiente de la Diputación, se procederá a la presentación del libro Pastoradas y autos de Reyes de Cubillas de Rueda, publicado dentro de la colección Cuadernos del Museo Etnográfico de León.

«La obra —explica Nicolás Miñambres, su autor— incluye cuatro cuadernos manuscritos. El primero contiene tres pastoradas y tres autos de Reyes, fechados en Cubillas de Rueda entre 1875 y 1878 y firmados por Lorenzo del Reguero. El segundo incluye una pastorada facticia, esto es, hecha por Gregorio Ferreras en 1882 con materiales sacaos, como consta en el original, de las obras del cuaderno primero». Pero además, el libro que mañana se presenta reúne «otros cuadernos más elementales y breves, como un auto de Reyes de Cifuentes de Rueda fechado en 1875 y una pastorada y un auto de Reyes de La Aldea del Puente, de 1884».

En cuanto a los autores, reflexiona Miñambres que, en contra de los cuadernos tradicionales conocidos, los dos manuscritos fechados en Cubillas de Rueda «están firmados en varios pasajes con toda claridad, constando el nombre de Lorenzo del Reguero». «Hay que pensar en la posibilidad de que no fuera un autor real, pero sí, al menos, un copista muy culto y avezado —argumenta—. El personaje no pertenece al mundo de los sacerdotes, habituales creadores y recreadores de este género literario de las pastoradas». Además, Lorenzo del Reguero está documentado históricamente. «Independientemente de que su familia es bien conocida por la gente mayor de Cubillas, existen descendientes suyos: en la actualidad viven un nieto de Lorenzo del Reguero y su hijo, bisnieto por tanto del autor», desvela Nicolás Miñambres. Por otra parte, y en cuanto al contenido se refiere, «tal vez su originalidad esencial se encuentre en la mezcla que presentan por su combinación de elementos cultos y populares, nada frecuente en este tipo de obras», explica, ejemplificando que, de entre los elementos cultos, son muy llamativos los Versos a María Santísima, presentes en los primeros pasajes de la primera pastorada.

Pasajes «cultos»

«Se trata de una poesía religiosa mariana, escrita en octavas reales, en la que abundan términos del léxico culto de gran musicalidad y belleza. No faltan otras estrofas cultas, como por ejemplo la lira. A este ambiente corresponden también traducciones religiosas como el Benedícite omnia opera Domini Domino o el Soli Deo, obras inimaginables en un ambiente de representaciones populares». Son muy cultos también, anota este profesor e investigador, los sermones con los que finaliza alguna representación e incluso algún discurso de la Virgen, «personaje que es tratado con una gran relevancia y admiración».

Por su lado, los elementos tradicionales se evidencian «en multitud de composiciones religiosas, villancicos clásicos y populares de gran belleza que todavía se interpretan en la ceremonias religiosas. Y no faltan composiciones ad hoc, de difícil documentación», señala.

A pesar del incuestionable valor y originalidad de estas composiciones de Cubillas de Rueda, «resulta sorprendente la ausencia de dos escenas presentes siempre en las pastoradas: las migas y los ofrecimientos, ésta última casi siempre de gran belleza literaria y originalidad humana. Curiosamente sí aparecen en la pastorada que elabora en el segundo cuaderno el sacerdote Gregorio Ferreras, lo que indica claramente que, además de las versiones de Lorenzo del Reguero, maneja oras fuentes».

En conclusión, los materiales rescatados de estas tierras enriquecen, a juicio de Miñambres, «el triángulo geográfico formado por León, Sahagún y Valderas que propuso en los cuarenta Luis López Santos como espacio del las pastoradas y que se ha enriquecido con las aportaciones de investigadores como José Luis Alonso Ponga, Maximiano Trapero o Miguel Manzano».

Nicolás Miñambres reúne en un libro las pastoradas más antiguas de León
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