sábado 21/5/22

Malasinskas ya reina en el Ademar

El lituano se erige en líder del conjunto leonés con una actuación sobresaliente ante Cuenca Dio siete asistencias de gol a Santista «Todavía no hemos hecho nada»
                      Malasinskas se ha convertido en apenas dos partidos, en el jugador diferencial de Ademar. MARCIANO PÉREZ
Malasinskas se ha convertido en apenas dos partidos, en el jugador diferencial de Ademar. MARCIANO PÉREZ

El Abanca Ademar ya tiene nuevo líder; Aidenas Malasinskas. El lituano debutó en el Palacio de Deportes el pasado sábado ante Cuenca (33-30) y en apenas unos minutos dejó claro que su nivel es propio de un grande de Europa. Con plenos poderes para dirigir el juego de los de Manolo Cadenas, el internacional ofreció todo un recital de asistencias, supo leer los tiempos, dio pausa cuando era necesario y a la hora de sacar el cuchillo —en los minutos decisivos— no perdonó ni con el lanzamiento exterior ni tampoco desde los siete metros. Especial conexión la que tuvo con Santista, que mandó a la red cada uno de los siete pases milimétricos que le puso su nuevo compañero.

Una bendición para el Abanca Ademar que llega justo cuando todo el equipo atraviesa su mejor momento de la temporada. Los leoneses suman ya cinco triunfos consecutivos —seis en los últimos siete— y continúan su escalada en la tabla. Ya son séptimos y Europa sigue a un punto ahora mismo. Aún así, el nuevo héroe ademarista pide prudencia, porque ni mucho menos pueden relajarse hasta que termina la Liga. «Hay que pensar que todavía no se ha hecho nada», dijo minutos después de ‘bautizarse’ delante de su público. Una pena que solo pueda quedarse hasta junio.

Considera el central que tanto su juego como el del equipo pueden ir a más. En este sentido, se mostró convencido de que el Ademar tiene «mucho margen aún de mejora, tanto en defensa, como en ataque y para eso hay que seguir trabajando, porque la liga todavía tiene muchos partidos importantes».

A los siete pases de gol que le dio a Santista se unen otros cinco más de los que se beneficiaron Boskos o Virbauskas. Con él sobre la pista el Ademar gana en juego, seguridad y alternativas de ataque. En los minutos finales, no le tembló el pulso. Se echó el equipo a la espalda. Primero con dos lanzamientos que desigualaron el marcador y cuando tocaba cerrar el choque merced a dos penaltis perfectamente ejecutados.

Una salida complicada

Su estreno con la elástica marista fue gris en la Copa del Rey. Pero quince días después de llegar a León ya ha dado buena muestra de lo que puede aportar a un cuadro ademarista cuyo objetivo real es meterse en la siguiente edición de la Liga Europea de Balonmano. Por ahora lo tiene a tiro, aunque el siguiente rival será Granollers, que junto con el Barcelona es el equipo más difícil de batir de la categoría.

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