viernes 7/5/21
Fútbol

La Superliga hace temblar a la Uefa

Real Madrid, Barcelona y Atlético, junto con otros nueve grandes de Europa, lideran la nueva competición que reta al máximo organismo continental

PSG y Bayern, por el momento, se desmarcan de este proyecto

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GUILLERMO LEGARIA

Doce de los principales clubes de Europa, liderados por el Real Madrid y el Manchester United, han logrado su objetivo de poner patas arriba el fútbol mundial con su anuncio de la una Superliga semicerrada que acabaría con la Champions actual y pondría en jaque las ligas nacionales y el resto de competiciones internacionales, incluidas las de selecciones.

En el fondo, sin embargo, subyace el deseo de dinamitar las actuales estructuras y de obligar a la Uefa a modificar su formato y elevar los ingresos de los poderosos. Comienza una dura batalla de negociaciones que se prolongará durante muchos meses y, seguramente, dará origen a otra Champions, del mismo modo que la actual Liga de Campeones reemplazó a la vieja Copa de Europa en 1992. La Superliga es una vieja idea de Florentino Pérez, convencido de que un sistema parecido a la NBA permitiría a los poderosos triplicar al menos sus actuales ingresos, con un fijo solo por participar de unos 400 millones anuales. Según algunas fuentes, el Atlético, por ejemplo, ingresaría seis veces más que ahora. A medio y largo plazo, no obstante, dirigentes como Javier Tebas, presidente de la Liga, consideran que sería una ruina que terminaría con el deporte rey porque atenta contra los valores del deporte.

En cuanto a los equipos participantes, estarían el Real Madrid, el Barça y el Atlético por parte de España; el Manchester United, Manchester City, Liverpool, Arsenal, Chelsea y Tottenham, de Inglaterra; y Milan, Juventus e Inter de Milán, de Italia. Como invitados al gran circo quieren al PSG y al Bayern de Múnich, reacios a participar debido a serias reticencias en Francia y Alemania, y otro club por definir. Los cinco restantes irían variando y clasificándose en un sistema, todavía por definir, que sí premiaría la meritocracia.

Estalla la burbuja

La pandemia ha puesto de manifesto que muchos clubes viven muy por encima de sus posibilidades y que la situación actual, con fichas desorbitadas de futbolistas y entrenadores, no es sostenible en tiempos de crisis. Ha estallado la burbuja y se abre el camino a un nuevo orden mundial que agrave aún más las diferencias entre grandes y modestos y repercuta de forma negativa en las ligas nacionales.

Es solo el comienzo de una larga batalla que puede dejar muertos deportivos y cambiará el sistema, cada día más alejado de los valores del deporte y más empresarial. Pero, que nadie tema. Ni se terminarán las competiciones nacionales ni están en peligro los grandes torneos de selecciones. La Fifa, enemiga de la Uefa y más próxima a los clubes porque de ellos depende su Mundialito, se ha ofrecido como mediadora.

Florentino Pérez

El presidente del Real Madrid ejercerá como cabeza principal de esta rebelión de los grandes

Las alarmas se han encendido a nivel mundial, ya que la guerra afecta incluso a los gobiernos nacionales y a la Unión Europea, pero tarde o temprano las aguas tenderán a estabilizarse. Es inviable que la propia Uefa cumpla con sus amenazas e impida a las figuras de sus mejores clubes no competir en una Eurocopa que organiza o que Madrid, Barça y Atlético no compitan en la Liga española. En ese caso, no se podrían negociar bien los derechos televisivos y sería el final de los equipos modestos, del fútbol base y hasta de las canteras.

El ambicioso e histórico proyecto de Superliga se venía pergeñando desde hace seis años pero vio la luz de madrugada, horas antes de celebrarse la reunión del Comité Ejecutivo de la Uefa, para debatir y aprobar el nuevo formato de la Liga de Campeones, con 36 equipos a partir de 2024, y la redistribución económica del próximo trienio. Si no aumenta de forma considerable el pastel para los poderosos, ahí está la amenaza de una competición privada que choca claramente con la Champions.

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«Vamos a ayudar al fútbol a todos los niveles a ocupar el lugar que le corresponde en el mundo. El fútbol es el único deporte global en el mundo con más de 4.000 millones de seguidores y nuestra responsabilidad como grandes clubes es responder a los deseos de los aficionados», declaró Florentino Pérez, presidente de la Superliga. Los inversores y los patrocinadores aportan 4.000 millones al proyecto, lo que multiplicará de forma exponencial las ganancias. Los organizadores tienen previsto ofrecer más de 10.000 millones de euros en los llamados pagos de solidaridad a lo largo del periodo de compromiso de los clubes implicados. La financiación iría a cargo del banco de inversión JP Morgan.

La Superliga hace temblar a la Uefa
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