martes 24/5/22

La negociación que mantienen Gobierno y agentes sociales para poner en marcha la primera fase de la reforma de las pensiones «no va muy bien», según reconocieron fuentes cercanas.

La nueva fórmula de revalorización no termina de convencer a los sindicatos, pese a que Escrivá ha aparcado su pretensión inicial de que fuera una media móvil del IPC de cinco años y ha accedido a que se haga con la inflación media del último ejercicio. Hay un «tenso debate» en torno al empeño del ministro de blindar la fórmula ante las ganancias, explicaron.

Pero incluso hay mayor discusión en torno al otro gran reto: acercar la edad real de jubilación a la edad legal con medidas tales como prohibir la jubilación forzosa en los convenios colectivos y penalizar con más dureza la jubilación anticipada.

Para ello el ministro ha diseñado unos nuevos coeficientes reductores mensuales que supongan un recorte real del 4% de los ingresos por cada año de adelanto. El Gobierno quiere tener esta primera fase de reforma lista a final de mes para enviar a Bruselas, pero los agentes sociales lo ven muy improbable y piden cambios de calado.

Bloqueo en la negociación