jueves 26/5/22

El colapso del puerto de Shanghái retrasará más la llegada de vehículos y electrónica

El confinamiento de China impactará de forma grave en la cadena de suministros española

Ahora que parecía que la economía cogía aire tras la asfixia de dos años de pandemia, la guerra de Ucrania primero y el confinamiento al que China ha sometido a Shanghái por un brote de la variante ómicrom después, hace tambalear la recuperación. Una ciudad de 25 millones de habitantes completamente cerrada, con las empresas y la mayoría de fábricas paralizadas desde principios del mes de abril. La política de ‘cero covid’ podría costarle a China hasta 2,3 puntos de crecimiento este año, según las estimaciones del banco Nomura, y crecer menos del 4,4% que vaticinó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su último informe, la mitad de lo que se expandió en 2021.

Si algo ha enseñado la pandemia es que la economía está completamente globalizada y lo que pase en un país -y más si se trata del gigante asiático- afecta al resto. Y Shanghái no es solo un centro financiero global, es también el puerto más grande del mundo, que mueve 47 millones de contenedores de mercancías al año y representa el 30% de todas las exportaciones de China. La falta de camioneros que transporten todos estos productos dentro y fuera del puerto ha llevado a su colapso, lo que según los expertos se comenzará a notar muy pronto en la falta de suministros en Europa.

Esta situación empeora una crisis de las cadenas de suministro que ha ido en aumento desde que comenzó la pandemia en 2020 y se agravó a comienzos de año con la guerra de Ucrania. Algunas grandes empresas han tenido que paralizar su producción en la ciudad conocida como la ‘fábrica del mundo’. Es el caso de Tesla, que desde el 28 de marzo cerró tres semanas su principal centro de producción en Shanghái donde fabricaba unos 2.000 coches al día, lo que ha supuesto perder unos 40.000 vehículos hasta la fecha.

Otra automovilística afectada es BMW, que detuvo su producción en Shenyang, al tiempo que Toyota suspendió su actividad en cuatro fábricas de China y lo mismo hizo Volkswagen con las plantas de Shanghái y Changchun por la falta de semiconductores que no llegan por el colapso del puerto y la falta de camiones.

Fuentes del sector logístico aseguran que los tiempos de espera de la mercancía que proviene de Asia se ha triplicado, desde los 30 o 40 días de antes de que se decretara el confinamiento, hasta los 90 días que tardan ahora.

Los sectores más afectados serán los de la electrónica, el textil y la automoción. Ante los retrasos en la llegada de vehículos, cada vez más españoles optan por comprar coches de segunda mano.

El colapso del puerto de Shanghái retrasará más la llegada de vehículos y electrónica
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