viernes 25/9/20

Los impuestos penalizarán a los vehículos en función de cuánto contaminan

El Plan Nacional
Varios vehículos en la plaza de Santo Domingo de la capital leonesa.
Varios vehículos en la plaza de Santo Domingo de la capital leonesa.

La adquisición y el mantenimiento de un vehículo saldrán más caros para los bolsillos de los conductores si optan por los coches de combustión más contaminantes. Y viceversa: esos ciudadanos se beneficiarán fiscalmente al optar por un modelo más eficiente. Así se avanzaría en los objetivos de descarbonización de las próximas décadas. Lo explica el borrador del Plan Nacional de Energía y Clima (PNIE), un texto del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, que se encuentra en audiencia pública y en el que se aboga por «mejorar la eficiencia energética del parque automovilístico promoviendo su renovación por vehículos más eficientes», porque «la edad media del parque se sitúa en torno a los 12 años», una de las más elevadas de toda Europa.

Para ello, el Ministerio de Hacienda tiene previsto «analizar la conveniencia, viabilidad y plazos de una reforma del actual IVTM, recaudado por las entidades locales, que grava la titularidad de los vehículos aptos para circular, atendiendo al tipo de motor o tipo de carburante». Es decir, que el actual Impuesto de Circulación (IVTM) gravará anualmente la titularidad del coche en función de las emisiones asignadas. Hasta ahora, el conocido popularmente como ‘numerito’ del ayuntamiento se elevaba en función de la motorización del coche, basándose en la escala de caballos (cv).

Sin embargo, un coche más potente no tiene por qué ser menos eficiente que otro con menos cilindrada. Por ello, el baremo incluirá las emisiones, que además, ya vienen consignadas por la correspondiente pegatina de la DGT (Cero, ECO, B, C o ninguna).

El plan de Hacienda supondrá un cambio para los ingresos de los ayuntamientos, que son los que gestionan este tributo. En cualquier caso, se «penalizará a los vehículos más antiguos, generadores de más emisiones contaminantes, pero también de mayor consumo y por tanto emisiones de CO2», indica el borrador.

Los cambios tributarios no se quedarán ahí. Porque el departamento dirigido por María Jesús Montero «analizará la conveniencia y viabilidad de una reforma fiscal dirigida a internalizar las externalidades ambientales de los combustibles fósiles, en la que se podría considerar entre otros la reforma del impuesto de matriculación». Se trataría de «actualizar los umbrales de emisiones de CO2 a partir de los cuales se abona el impuesto». Es decir, que más coches paguen este tributo, ya que ahora es minoritario.

El plan de Transición Ecológica apunta que «se debe hacer especial hincapié en la renovación de los vehículos en las flotas de reparto urbano, así como los servicios de taxi, por ser los que, con diferencia, más kilometraje realizan en los centros urbanos».

Los impuestos penalizarán a los vehículos en función de cuánto contaminan