martes 18.02.2020

La reforma laboral creó empleo a costa de precarizarlo, según el FMI

El organismo que dirige Georgieva apunta también a una mejor distribución de la renta
Kristalina Georgieva es la máxima responsable del Fondo Monetario Internacional.
Kristalina Georgieva es la máxima responsable del Fondo Monetario Internacional.

El Fondo Monetario Internacional analiza en un informe hecho público ayer las consecuencias de la reforma laboral de 2012 que ahora estaría en proceso de progresivo desmontaje por parte del nuevo Gobierno. El dictamen que realiza el organismo que dirige Kristalina Georgieva es mixto: reconoce consecuencias favorables de la legislación laboral de la que se cumplen ahora ocho años, pero también sus efectos perversos.

Entre las primeras, el Fondo apunta que la reforma de 2012 fue positiva para la creación de puestos de trabajo en general y en particular para los jóvenes: según el informe, el crecimiento del empleo fue sistemáticamente mayor y el desempleo juvenil, menor, en comparación con su posible evolución en ausencia de reformas.

Asimismo, el FMI afirma que la fuerte creación de empleo que habría favorecido la reforma laboral, habría mejorado también la distribución de la renta a partir del año 2012. De acuerdo con los autores del informe, hay evidencias de una significativa reducción del coeficiente Gini, el indicador que se utiliza internacionalmente para medir la distribución de la renta, cinco años después de la ley laboral de 2012. Los autores del documento atribuyen esta caída de la desigualdad a que la creación de empleo benefició sobre todo a la mitad de la población con menores ingresos. Pero el Fondo reconoce que no hay evidencias concluyentes respecto a las consecuencias de la reforma laboral en otro indicador que también se toma como referencia para medir la desigualdad: el índice 80/20, es decir, la brecha de renta existente entre el 20% de la población con menos ingresos y el 20% con mayor renta.

En cuanto a los efectos perversos de la reforma laboral de 2012, el informe del FMI detecta varios: en primer lugar, provocó una reducción en la media de horas trabajadas y, además, incrementó el porcentaje de trabajadores ocupados a tiempo parcial de manera indeseada. Si bien el Fondo afirma que los resultados para este última cuestión no son concluyentes, puesto que son estadísticamente insignificantes, el FMI alude a otro factor, al margen de la reforma laboral, que ha podido coadyuvar en este resultado: la reducción del peso en la economía del sector de la construcción, que emplea sobre todo a trabajadores a tiempo completo, y el incremento del sector servicios, donde alrededor del 18% de los trabajadores tienen contratos a tiempo parcial.

En lo referido a las consecuencias de la reforma laboral en las tasas de pobreza, si bien el organismo no ha hallado ningún impacto sistemático en la tasa general de población en riesgo de pobreza, sin embargo, su análisis sugiere un aumento de la pobreza que sufren las personas que tienen un empleo. Existe bastante consenso en que un factor determinante de la pobreza laboral es la baja intensidad en el empleo.

La reforma laboral creó empleo a costa de precarizarlo, según el FMI