jueves. 06.10.2022

En un momento en el que España necesita más que nunca el apoyo de Europa, la posibilidad de que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, sea la próxima presidenta del Eurogrupo es una opción que a todos agrada. La salida del portugués Mario Centeno hace dos semanas allana el paso a Calviño, que ya ha manifestado su predisposición a ello invitando al presidente del Gobierno a presentar su candidatura.

Pedro Sánchez tiene hasta el jueves para hacerlo. El presidente dijo hace unos días que es un «honor» para España que la candidatura de la vicepresidenta Calviño suene con «fuerza» para suceder a Mario Centeno al frente del Eurogrupo y que él ve «con muy buenos ojos» esta opción. Así que aunque oficialmente aún el presidente no ha lanzado la candidatura de Calviño -es una competencia suya exclusivamente-, anunció que España «lógicamente» estaría «muy interesada en asumir dichas responsabilidades».

La mejor parte es que Calviño seguiría al mando del ministerio de Economía, ya que el cargo de presidenta del Eurogrupo se compatibiliza con éste. La menos buena es que presidir el Eurogrupo significaría cierta rigidez para España a la hora de adoptar las reglas que marque la institución en un momento en el que la deuda pública y el déficit se han disparado como consecuencia del aumento del gasto por la crisis del coronavirus.

La salida del ministro de finanzas portugués ha adelantado la competición en una carrera en la que Calviño es la favorita por su buena reputación en Bruselas. La salida de Centeno debe oficializarse en el primer Eurogrupo de julio, por lo que el plazo para presentar candidaturas finaliza este jueves. España ya intentó que Luis de Guindos, ministro de Economía con el Gobierno de Rajoy, presidiera la institución, pero no pudo ser.

La baza internacional de España en la presidencia del Eurogrupo
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