jueves 19/5/22

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la consellera de la Presidencia, Laura Vilagrà, se han citado hoy en el Palau de la Generalitat para intentar rebajar la tensión tras la denuncia de espionaje a independentistas, un encuentro bilateral que ha provocado el enojo de JxCat.

Desde el plano político, la Diada de Sant Jordi de este año ha estado marcada por la denuncia de espionaje a más de 60 dirigentes independentistas, que ha centrado todas las declaraciones de los representantes políticos a lo largo de la jornada.

Bolaños —estrecho colaborador del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez— y Vilagrà -mano derecha del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès- se reunirán este domingo en Barcelona a las 10.00 horas, para tratar de reconducir el diálogo entre ambos ejecutivos.

Según fuentes del Gobierno, es «muy importante» seguir manteniendo la misma voluntad de diálogo que se ha venido practicando hasta ahora con el Govern desde que Sánchez es presidente. Fuentes de la Generalitat consultadas por Efe han explicado que en el encuentro Vilagrà reclamará «explicaciones claras» sobre el caso e insistirá en que hay que «asumir responsabilidades».

La reunión entre Bolaños y Vilagrà, según las mismas fuentes, «no sustituye» la conversación que Aragonès espera mantener en los próximos días con Sánchez.

El anuncio del encuentro de este domingo ha sido recibido con malestar por parte de JxCat; fuentes de la formación que preside Carles Puigdemont han explicado a Efe que «no dan por válida» la reunión, que califican de «cita menor», y recuerdan que esta semana Aragonès dio por congeladas las «relaciones políticas» con el Gobierno, a la espera de que dé explicaciones y «depure responsabilidades».

«Para Junts en el Govern, el único anuncio que esperamos del Gobierno español es la apertura de una investigación sobre el espionaje», ha remarcado en un comunicado JxCat, que ha querido marcar así el terreno a ERC, formación a la que pertenece Vilagrà.

Bolaños y Vilagrà se citan tras la crisis ante el enojo de JxCat