jueves. 07.07.2022

El Govern recurre a la vía penal contra Casado por incitación al odio

El líder del PP dijo que en la escuela catalana no dejan ir al baño a los niños que lo piden en castellano

El Govern catalán activó ayer la vía penal contra el presidente del PP, Pablo Casado, contra el que se ha querellado por los presuntos delitos de injurias, calumnias e incitación al odio y a la violencia. La denuncia, presentada ante el Tribunal Supremo por la condición de aforado del líder de la oposición, está motivada por unas declaraciones suyas la semana pasada, en las que afirmó que en la escuela catalana los niños no pueden ir al lavabo si lo piden en castellano o que a los que se expresan en castellano les cargan piedras en la mochila.

Por estas palabras, Casado acumula ya tres querellas: una de un grupo de abogados catalanes, de Junts y la del Ejecutivo autonómico. Según el Govern, Casado culpó a los profesores catalanes de cometer delitos contra la integridad moral, de coaccionar a menores y de ser responsables de incitación al odio y a la violencia. En la querella, el Gobierno catalán afirma que el líder del PP acusó a la comunidad educativa de «delinquir», lo que además de ser «mentira» y «falso», supone un «ataque al profesorado y al sistema educativo» de Cataluña. «Hay líneas rojas que no se pueden traspasar, si no, encontrarán al Govern combatiéndolas», afirmó la administración catalana.

Las declaraciones que han provocado indignación entre buena parte del arco parlamentario catalán las hizo Casado en un acto de su partido en A Coruña, el viernes pasado. «¿Se puede tolerar que se pida apedrear la casa de un niño de cinco años para aislar a un niño en clase? Preguntó en relación a las amenazas vertidas en las redes sociales contra el niño de la escuela de Canet de Mar, que ha estado en el foco del conflicto lingüístico. Y añadió: «¿Se puede tolerar que haya profesores con instrucciones para no dejar ir al baño a niños porque hablan en castellano?», cuestionó haciéndose eco de la denuncia de una familia aparecida en un diario catalán. Y concluyó: «¿Se puede tolerar que haya niños que por hablar castellano en el recreo, les metieran piedras en la mochila?, ¿se puede tolerar que a los hijos de la Guardia Civil y de la Policía se les señale en clase y se diga que no pueden estar integrados?» remató.

Lo de las piedras hacía referencia a un caso denunciado hace 25 años en unos campamentos de verano en Vizcaya para la enseñanza del euskera y lo de los hijos de los policías a un caso en Sant Andreu de la Barca (Barcelona), que fue archivado por el juez.

El ministro Miquel Iceta le replicó el sábado: «Que sepa España que los niños catalanes hacen pipí».

En la querella, el Gobierno catalán acusa al líder de la oposición de «incitar a la hostilidad contra la población de Cataluña por tener una lengua propia oficial, el catalán, constitucionalmente reconocida, y que convive con la lengua castellana».

El discurso de Casado, según la denuncia, «manifiesta un claro afán discriminatorio y denigrante, dirigida contra una parte de la población, por motivos culturales o idiomáticos, con capacidad suficiente para incitar al odio contra ellas, o lesionar su dignidad».

La querella cita una sentencia del Constitucional de 1991 a favor de una ciudadana judía. La portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, afirmó que la querella es «el mundo al revés» porque la Generalitat «no cumple la ley» con el catalán en la escuela pero acude a los tribunales para ir contra el PP, que exige que se cumpla la ley. «Le decimos al Govern que a nosotros nadie nos va a callar», avisó Gamarra.

El Govern recurre a la vía penal contra Casado por incitación al odio
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