miércoles 25/11/20

El papa pide al presidente Sánchez que construya una patria «con todos»

Francisco le recuerda que la política es «un servicio» que «va más allá de las maniobras»
Sánchez y su esposa se despiden tras la audiencia. ANTONELLO NUSCA
Sánchez y su esposa se despiden tras la audiencia. ANTONELLO NUSCA

En un insólito gesto que no tiene precedentes en este pontificado, el papa Francisco improvisó un discurso de casi diez minutos de duración sobre la política entendida como un «acto de caridad» en la audiencia privada que mantuvo ayer en el Palacio Apostólico del Vaticano con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Ante la atenta mirada del líder socialista y de su esposa, Begoña Gómez, y sin que ninguno de los presentes llevara puesta la mascarilla, Jorge Mario Bergoglio advirtió sobre cómo las ideologías «se apoderan de la interpretación de una nación» para acabar «desfigurando la patria».

En el encuentro, el primero que mantenían Sánchez y el papa y que duró unos 35 minutos incluido el discurso de Francisco, ambos hablaron sobre el cambio climático, las migraciones, la educación y las consecuencias sociales de la pandemia, según informó la Moncloa. El presidente no hizo declaraciones a la salida del Palacio Apostólico. Tampoco quiso responder a una pregunta de la prensa sobre si había invitado al obispo de Roma a que visitara España, como anunció que haría el pasado martes tras entrevistarse en Roma con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

En su inesperado discurso, el papa recordó a los políticos que su misión «es una forma muy alta de la caridad y del amor». Va más allá de las «maniobras o de resolver casos, que todos los días llegan al escritorio de los políticos»y se trata de un «servicio», dijo, reconociendo los «sacrificios» y el «desgaste» que conlleva ejercer una «misión difícil» como es la representación pública. Francisco invitó a Sánchez a que transmitiera a los miembros del Parlamento español «lo que piensa el papa de esto».

A su juicio, los políticos tienen la tarea de «hacer progresar el país», «consolidar la nación» y «hacer crecer la patria».

Bergoglio armó un discurso sobre la política en términos generales y sin citar en ningún momento a España de forma concreta, aunque con claras recomendaciones que pueden aplicarse a nuestro país.

«Las ideologías sectarizan y deconstruyen la patria», advirtió, reconociendo lo complicado que supone a veces «consolidar» la nación por las «dificultades» que plantean «los localismos». También se mostró contrario a la «fantasía tradicionalista» de «volver a las raíces» olvidándose del futuro.

El Papa recomendó a Sánchez la lectura del libro ‘Síndrome’, en el que Siegmund Ginzberg, un «intelectual italiano del Partido Comunista», según lo presentó, analiza cómo la caída de la República de Weimar en Alemania llevó a una «ensalada de posibilidades para salir de la crisis» que acabó en el nacionalsocialismo y en «esa patria inventada por una ideología» que desembocó en la Segunda Guerra Mundial.

«Hay que aprender de eso», pidió Bergoglio, que tras recordar el poema ‘Se nos murió la patria’, de su compatriota Jorge Dragones, deseó que «ojalá nunca nos suceda a nosotros».

En la audiencia entre Francisco y el líder socialista estuvo muy presente la última encíclica del Pontífice, ‘Fratelli Tutti’, un texto que Sánchez ha citado y elogiado en varias ocasiones para tratar de mostrar su cercanía con la doctrina social de la Iglesia y su particular sintonía con Bergoglio. La última vez que echó mano de él fue en su discurso de esta semana en el Congreso con motivo de la moción de censura presentada por Vox.

Según la Moncloa, Sánchez y Bergoglio coincidieron en la necesidad de construir «un mundo basado en la cooperación y la solidaridad, partiendo de la fraternidad», como plantea ‘Fratelli Tutti’. También tuvieron plena sintonía en la importancia de afrontar el cambio climático, una emergencia que Francisco aborda en otro de sus más importantes textos magisteriales, la encíclica ‘Laudato’.

Después de verse con Francisco, Sánchez se reunió con el secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Paul Richard Gallagher, con quien habló sobre las relaciones bilaterales entre ambos países, según informó el Vaticano en una nota. También abordaron otras cuestiones como el proceso de integración europea y la emergencia sanitaria. Lo habitual en estas ocasiones es que la entrevista hubiera sido con el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, que excusó su presencia porque tenía un compromiso fijado con anterioridad.

El papa pide al presidente Sánchez que construya una patria «con todos»