sábado 4/12/21

El suelo tembló, se oyó un rugido... parecía que un avión militar se acercaba a baja altura sobre la zona de La Palma sometida a máxima vigilancia desde hace una semana por la posibilidad de que se reactivara la Cumbre Vieja, pero no era un avión. Eran las 15.12 horas y acababa de estallar un volcán. «Ha sido espectacular», relató el fotógrafo Miguel Pérez Calero, uno de los periodistas a los que la erupción le ha cogió, por casualidad, en butaca de primera fila.

Por casualidad, porque por más vigilada que estuviera la isla con todo tipo de instrumentación científica, no se sabía dónde iba a estallar el volcán, ni cuándo... En realidad, no se sabía realmente si iba a haber volcán o no, ya que una reactivación como la que ha vivido la Cumbre Vieja también puede detenerse, sin más. Desde horas antes, algunas carreteras estaban ya cerradas y se había prohibido el senderismo por la red de caminos de la zona.

Y llegó el momento: 15.12 horas, en una zona de pinos próxima a Cabeza de Vaca. «Hubo un movimiento sísmico, seguido de un pequeño temblor. Y sentí como que me mareaba. Mi mujer me dijo: ahí viene el avión, pero realmente lo que salió fue toda la columna de humo. Empezó a reventar y no ha parado de echar fuego», señaló.

El momento lo vio en vivo, por primera vez en la historia, prácticamente media Canarias, porque en ese momento la Televisión Autonómica estaba con un directo, enfocando a ese lugar. «Es una experiencia. Si no fuera por el peligro que va suponer para muchas viviendas..., es una espectáculo de la naturaleza». De hecho, 5.000 personas tuvieron que ser evacuadas por precaución en la costa de Los Llanos de Aridane debido a que la lava puede afectar a la carretera principal que conecta la capital del municipio con Puerto Naos.

La primera teniente de alcaldesa y concejal de Seguridad Ciudadana, Lorena Hernández, detalló que entre los evacuados se encuentran 500 turistas alojados en el hotel de Puerto Naos. Asimismo, otras 200 personas que residen en El Remo, Puerto Naos y la Bombilla fueron evacuadas, si bien no se descarta que más tengan que abandonar sus casas en función de cómo evolucione la erupción. Tanto los desalojados del hotel como quienes no disponen de otra vivienda a la que ir se encuentran en Fuerte de Santa Cruz de La Palma, donde también se atendieron a cincuenta personas con movilidad reducida. Sobre las siete de la tarde, una colada de lava comenzó a afectar a las viviendas más cercanas de El Paso. La lengua incandescente cruzó una curva de la carretera en dirección a las viviendas. El magma, que había provocado incendios en días previos, sale ya de siete bocas y el nivel de alerta se elevó a rojo.

El volcán de La Palma entra en erupción