sábado 26/9/20
POESÍA

La perfección de la forma

CÁRMENES Paul Valéry Traducción de Pedro Gandía, Visor, Madrid, 2016. 184 pp.
La perfección de la forma

Paul Valéry (1871-1945), uno de los más altos poetas del pasado siglo, ha gozado en España de prestigio y de discípulos como Jorge Guillén, que, al igual que Gerardo Diego, tradujo la obra cumbre del francés, El cementerio marino. Recientemente se han publicado, en edición bilingüe, La Joven Parca (Linteo), traducido por el poeta Martínez Sarrión, y Cármenes (Visor), por Pedro Gandía. Este introduce su edición con unas páginas luminosas sobre el quehacer lírico de un poeta que quiso ser enterrado en el «cementerio marino» de su lugar de nacimiento, Sète. Su vida fue la de un intelectual y la de un poeta que se reconoció en la obra sabia y ambiciosa de Mallarmé. Valéry fue fundamentalmente un pensador; asegura Gandía que luchó con el pensamiento y el lenguaje hasta llevarlo a una ascesis de la inteligencia. Su pensar es tan condensado que acaba siendo oscuro, además de excesivo, si tenemos en cuenta que además de las obras publicadas, dejó escritos treinta y dos volúmenes editados tras su muerte. En ellos late su idea de la poesía como «una producción que no cesa de hacerse, un ejercicio de espíritu para hallar la perfección».

En cuanto a su obra poética, la aguda crisis sufrida en 1892 lo llevó a liberarse del amor y de la poesía. Se dedicó al saber puro, hasta que André Gide lo convenció para publicar sus versos juveniles, y mientras los corregía, comenzó a escribir La Joven Parca (1917). En 1922 apareció Cármenes, «veintiún ejercicios entre los que alternó piezas mayores, como El cementerio marino, y de menor amplitud para proporcionar al lector contrastes entre la brevedad y el desarrollo, la gracia y el rigor». Cármenes convirtió a Valéry en el más importante poeta francés de su tiempo, pero ya no volvió a escribir versos, dedicándose al pensamiento, la pintura y las matemáticas. Leemos los poemas y admiramos la perfección de la forma, la belleza del diseño, la arquitectura del poema que contrasta el objeto sensible con la abstracción intelectual. El cementerio marino, en concreto, obra mayor de la «poesía pura», «describe un proceso intelectual desde un simbolismo pleno de belleza conceptual y mental». Hay más de cincuenta versiones diferentes en español, pero el ideal es la lectura en su lengua original, pues como dice el Quijote, los que traducen versos a otra lengua «por mucho cuidado que pongan y habilidad que muestren, jamás llegarán al punto que ellos tienen en su primer nacimiento».

La perfección de la forma