sábado. 02.07.2022

A lo largo de la jornada se reportaron ocho ciudadanos muertos y seis heridos tras un ataque aéreo contra Járkov. El presidente, Volodímir Zelenski, calificó el bombardeo de "crimen de guerra. Es terrorismo de Estado por parte de Rusia". Un poco más al oeste de esta ciudad, en Sumy continúan los choques armados entre los defensores ucranianos y las tropas invasoras. Al final del día se informó de un número sin cuantificar de bajas en ambos bandos, pero en cualquier caso muy numerosas. La ofensiva, que ha aumentado en virulencia con luchas feroces en numerosos municipios, se intensificó precisamente tras el encuentro mantenido por delegaciones de Kiev y Moscú en la región bielorrusa de Gómel, junto al paso fronterizo de Alexandrovka. Después de cinco horas de reunión con escasos avances, los dos equipos acordaron mantener una nueva reunión. El martes se especuló con que se produzca este miércoles en la frontera entre Polonia y Bielorrusia.

No obstante, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que es pronto todavía para que el presidente, Vladímir Putin, evalúe el contenido de las conversaciones mantenidas el lunes. "Tenemos que analizar y después pensar en las perspectivas que nos han trasladado". Peskov confirmó que las conversaciones continuarán. Sin embargo, esta circunstancia, según opinó el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, no significa que tenga que pararse la guerra. Shoigú manifestó que la "ofensiva continuará hasta que alcancen los objetivos señalados", en palabras de Putin la "desmilitarización" de Ucrania y su "desnazificación".

Duro bombardeo sobre Járkov