jueves 04.06.2020
Enseñanza

La asignatura que carga el diablo

■ El acuerdo entre PSOE y Podemos para lograr el Gobierno modificará el planteamiento actual de la materia de Religión en las aulas ■ La pública y la concertada muestran sus opiniones enfrentadas
Una alumna escribe en la pizarra en una clase presidida por un crucifijo. FRANCISCO SILVI
Una alumna escribe en la pizarra en una clase presidida por un crucifijo. FRANCISCO SILVI

La Educación vuelve a estar a vueltas y la asignatura de Religión regresa al candelero. En el acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos para llegar a un pacto de Gobierno consta, en el artículo 2.1.7, lo siguiente: «La asignatura de religión será de carácter voluntario para los estudiantes, sin que haya una asignatura alternativa ni la nota sea computable a efectos académicos». Un punto muy concreto sobre esta materia que siempre ha sido usada por los partidos de ideología enfrentada para marcar sus diferencias durante sus años al frente del Gobierno y dejar su impronta en las constantes leyes educativas. La comunidad educativa leonesa tiene posiciones enfrentadas, frente a la red pública, que esgrime que la religión es algo «de carácter privado y familiar», con lo que debe salir del sistema educativo a los representantes de la red concertada, que abogan porque las «familias deben poder elegir».

Los representantes de los profesores que trabajan en la escuela pública coinciden claramente en que «la Religión no debe estar dentro del currículum educativo, cualquier tipo de religión. El que quiera que vaya a catequesis o la enseñe en el ámbito familiar», como sentencia desde Stele, Javier Sarmiento. La responsable de Educación en León, Cristina Espinosa añade: «Educación pública, laica y de calidad. Esta es nuestra premisa. Si la Religión estuviera fuera del aula, esas horas se podían dedicar a otras asignaturas como la Filosofía, que ahora tienen menos carga horaria», a lo que Ricardo de Dios, de Aspes añade que «hacia el mundo moderno al que vamos la religión no se entiende en una escuela moderna, porque es algo del ámbito privado».

No hay islámica
Más del 60% de los alumnos leoneses estudia Religión y, de ellos, 2.000 cursan evangélica 

Silvia Carrasco de CGT refrenda una opinión que comparte también el resto de los sindicatos de la pública, que la medida propuesta por el nuevo gobierno «es un paso importante que al menos deje de computar, deje de tener valor académico, pero nos parece insuficiente». «Entendemos que debe fortalecerse una educación en valores, en ética cívica para todos los alumnos. Hay que afianzar los valores que compartimos todos, no los que nos diferencian», precisa desde CC OO José Antonio Alegre.

De momento, también está pendiente cómo se articulará el hecho de que no exista una asignatura alternativa para esta materia o si se van a ceñir a la ley Celaá, que nunca se llegó a aplicar por la nueva convocatoria de elecciones. «Los políticos siempre utilizan la religión como cortina de humo para no incidir en los temas que realmente importantes de la Educación», señala desde Csif Javier Fernández, para precisar aspectos como la reducción de las ratios, el replanteamiento del bilingüismo, el estatuto del docente o una nueva ley educativa.

Ideas enfrentadas
Sacarla del currículum porque es algo familiar o dejarla porque es un derecho de las familias

«Son los padres los que deberían poder elegir y la Religión debe figurar dentro del currículo educativo y, si está dentro, como continuará, debería computar», lanza desde la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza, que aglutina a los docentes de la concertada, su presidente José Francisco Bernardos Gil, quien añade: «Lo que puede contentar a todos es que sea de oferta obligada, pero que se pueda elegir cursarla o no, Eso sí, si la estudia debería computar»

La cuestión es que, si la asignatura deja de computar, muchos alumnos no optarían por ella, ya que también se ha denunciado que esta opción la escogen muchas familias porque es una asignatura más fácil frente a otras optativas.

La Federación de Ampas de Colegios Católicos Concertados de la Provincia de León declinó ayer hacer pública su opinión hasta que «no haya al respecto algo en firme» pero su presidenta concretó que se trata de una cuestión seria que afecta «a la educación de nuestros hijos y a nuestro proyecto de vida».

OTROS FOROS

«Correcto, que no la quiten, pero que no obliguen; es una hora que se podría aprovechar para suplir las carencias de otras asignaturas. La religión no deja de ser algo muy personal y familiar», sentencia el presidente de la Felampa, la federación de ampas de colegios públicos quien añade: «Hay profesores de Religión que trasmiten valores al alumnado, y esto está bien. Pero otros se ciñen a la doctrina católica y para eso hay otros foros».

La asignatura que carga el diablo