miércoles. 10.08.2022
Saturación en la Nacional

El convenio para sacar a los camiones de la N-120 desaparece de la agenda política

El Ministerio de Transportes ya no da cuenta del acuerdo de desvío a la León-Astorga, que se iba a aplicar en 2018
Vista del corredor; la AP-71, en paralelo, la Nacional 120, las localidades de San Miguel y Robledo, y el polígono de Villadangos. ARCHIVO
Vista del corredor; la AP-71, en paralelo, la Nacional 120, las localidades de San Miguel y Robledo, y el polígono de Villadangos. ARCHIVO

Cuatro años después del acuerdo que liberaría a la N-120 de la presión diaria y la saturación circulatoria, el tráfico pesado sigue en la carretera nacional. No hay explicaciones públicas para justificar el despiste con la medida más positiva que había logrado León en materia de infraestructuras en los últimos años; y, para agravar otro episodio de olvido en territorio leonés, las soluciones pendientes al embudo de movilidad en el corredor esencial para el desarrollo y la cohesión social y económica de la provincia leonesa, han desaparecido de la agenda política.

El tormento de la N-120 se eleva a cotas exageradas en verano. Y los dos extremos del corredor central de León remarcan las diferencias; la autopista medio llena o medio vacía, y la carretera del camino jacobeo atestada, con ese repertorio que le ha convertido en un suplicio para las localidades que atraviesa en las que hay horarios insoportables por ruido que deriva del tráfico, o la movilidad de los peatones en las travesías.

El acuerdo para sacar a 700 vehículos pesados de la carretera nacional tenía que aplicarse antes de que acabara el año 2018; fue la última fecha oficial ofrecida desde las administraciones implicadas, la autonómica (impulsora del movimiento) y la central, revocada en pleno proceso por la moción de censura al PP que llevó a los socialistas a la Moncloa. Como en otros territorios, León se iba a beneficiar de prebendas destinadas a mejorar la seguridad del tráfico. Bonificaciones de hasta el 75% del coste del peaje, para sacar camiones de gran tonelaje y autocares a la autopista, y liberar la tensión diaria que define la circulación a través de la carretera.

Hubo un convenio se redactó el acuerdo. Pero el cambio de Gobierno abrió un tiempo de silencio con el plan, que se había tomado del mismo modelo impulsado con situaciones similares que se vivían a través del trazado de la N-I y la autopista de pago que llevaba paralela (ahora ya con el peaje extinguido).

Acuerdo olvidado
El plan trasvasaba más de 700 camiones diarios con una bonificación del 75% del peaje en la AP-71

Cambios en el ejecutivo y cambios en los criterios del Ministerio de Fomento, luego de Transportes. El silencio sobre aquellos avances para hacer obligatorio el trasvase de camiones de la carretera nacional que en algunos tramos avanza casi en situación de travesía urbana entre la capital leonesa y las áreas que comunica con el alto páramo, el alfoz de los pueblos del Camino y la zona del Órbigo, se extendió hasta convertir en tabú lo ocurrido con los planes y los trámites administrativos encaminados a mejorar la seguridad vial de este espacio, que convoca a diario más de veinte mil vehículos, con especial incidencia en horarios nocturnos, por la concurrencia del tráfico pesado en las zonas industriales y logísticas que comunica el trazado de la carretera.

Las reivindicaciones e iniciativas políticas sobre la N-120 no alcanzan la proporcionalidad con el problema que genera una carretera saturada, con alta siniestralidad y tramos de accidentes mortales. Fuera de la diana de las reclamaciones, las soluciones que estaban dadas ya para la N-120 se ven relegadas por reclamaciones de otras conexiones, que los políticos entienden que son más importantes mientras se deja de lado la racionalidad de una carretera y un corredor que es tramo de paso para la conexión este oeste de la provincia, el área de la ciudad de León, Astorga y Ponferrada, mientras desde diversas formaciones políticas y administraciones o agentes sociales se insiste con extender autovías a otros territorios. La arteria doméstica clave para desarrollar León, la que encauza tráfico entre los principales núcleos de población de la provincia, está bloqueada desde hace cuatro años; sujeta por el silencio oficial en torno a las demandas de la población de la zona, con dos carriles atestado en la nacional y cuatro medio llenos o medio vacíos por la autopista. Una moción en el parlamento de la autonomía para pedir al Gobierno central que libere el peaje es la única novedad en estos cuatro años, con un convenio que regulaba la salida de camiones de la carretera metido en un cajón.

El convenio para sacar a los camiones de la N-120 desaparece de la agenda política