Las docentes rompen la brecha y ya son un tercio del cuerpo catedrático de la ULE
En los últimos cinco años las mujeres han ido consiguiendo plazas y ya representan un tercio de los profesores con el máximo rango

Facultad de educación de la Universidad de León. FERNANDO OTERO
Desde hace cinco años, la Universidad de León ha abierto la brecha y las catedráticas ya son un tercio de los profesores que cuentan con este máximo rango académico. Un proceso lento, marcado por las exigencias, y por un pasado reciente en el que se congelaron las tasas de reposición que bloquearon el ascenso profesional . Ahora, la institución académica leonesa tiene en su plantilla a 154 catedráticos universitarios, de los que 54 son mujeres.
«Los cambios han sido sustanciales, ya que el número de catedráticos se ha incrementado un 75% con respectos al total, mientras que por géneros, los incrementos son un 39% en el caso de los hombres y un 337% en el de las mujeres», señala el vicerrector de Profesorado de la institución leonesa, Miguel Ángel Tesouro, en relación que las mujeres con esta categoría profesional son ahora son casi tres veces y media que en 2017.
Desbloqueo
Dos de esas catedráticas son Henar Álvarez, de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, y Laura Cabeza García, de Organización de Empresas, que además son las más jóvenes. Ellas son un ejemplo de la eclosión de la mujer en el ámbito académico, tras un proceso que se ha alargado durante dos décadas con la entrada de las primeras mujeres a puestos universitarios.
Tras un análisis del cuerpo de catedráticos de la Universidad de León, Tesouro concreta que la distribución por rango de edad entre los hombres y mujeres es bastante diferente, aunque en la media de edad no lo es tanto, ya que los hombres tienen una media de 60,2 años hombres frente a los 57,8 años de las mujeres. «Los de menor edad son para los catedráticos 46 años y para las catedráticas 44 años», explica para añadir que esta situación «da una idea que el tiempo mínimo actual para alcanzar un plaza de catedrático universitario es en torno a los 25 años».
Esta situación podría cambiar con la entrada de la nueva ley universitaria , la Losu, «posiblemente se acorte, teniendo en cuenta que las figuras de profesor titular de Universidad y profesor permanente laboral se prevé que pueda alcanzarse en doce años finalizado el grado», precisa Tesouro, tras concretar que antes, para conseguir la acreditación «se publicaba mucho y ahora se exigirá más la calidad».
La Universidad de León prepara una oferta de empleo público para personal docente investigador con más de 30 plazas para catedrático universitario que se asignarán a las áreas donde los profesores tengan la acreditación correspondiente o «poder incorporar profesores acreditados de otras universidades». Tesouro destaca que, respecto a 2016, la Universidad ha conseguido desbloquear una situación en la que 80 profesores estaban acreditados pero no tenían plaza, mientras que ahora «podemos dar oportunidad de plaza a todos los acreditados».