viernes 05.06.2020
Sucesos

Dos crímenes en León son cuatro

La crónica negra de las últimas semanas con dos asesinatos sin resolver eleva a cuatro los procedimientos abiertos por muertes violentas
El cuerpo del joven de origen dominicano fue hallado en el término de Valdefresno. DL
El cuerpo del joven de origen dominicano fue hallado en el término de Valdefresno. DL

El asesinato, probablemente el más incurable de los crímenes, sesgó la vida de una mujer el martes de la semana pasada. Muy popular por regentar desde hace años un bar en la salida del Barrio Húmedo hacia el Ejido, el crimen de Conchi siendo todavía hoy un misterio.

Una herida de arma blanca acabó con su vida a medianoche. Y hay mucha seguridad de la investigación en torno a la resolución de este caso, pero, casi dos semanas después, el paradero del culpable es una incógnita y un drama para quienes viven con ello. Justo un mes antes aparecía en un camino de Villavente el cuerpo sin vida de un veinteañero de origen dominicano.

La última víctima mortal de León fue asesinada en su residencia del Ejido. j. casares
La última víctima mortal de León fue asesinada en su residencia del Ejido. J. CASARES

En este caso, un solo disparo parece haber sido la causa de la muerte. Es probable que el escenario de su aparición no sea el mismo de su ejecución y la investigación es compleja, puesto que traspasa fronteras. Por supuesto no hay patrón alguno que relacione ambos crímenes, pero sí un denominador común: ninguno está resuelto, como tampoco lo está el apuñalamiento de un varón en su piso de Santa Ana ni la aparición del peregrino que pudo haber muerto atropellado y tirado después al Centro de Tratamiento de Residuos en San Román.

Tras una discusión

La Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional de León no ha logrado juntar todas las piezas del asesinato ocurrido el día 26 de marzo en una vivienda del Ejido. Una mujer de mediana edad aparecía muerta a muy poca distancia de un bar que regentaba en la zona como consecuencia de al menos una herida de cuchillo o navaja que le habría propinado un varón de su entorno más cercano, según la investigación. La inspección ocular de la escena del crimen aporta muchas pistas en este sentido.

Reciente y sin cerrar

El asesinato de una mujer hace dos semanas y el de un joven un mes antes siguen en investigación

El suceso ocurrió a medianoche. Vecinos de la víctima la escucharon discutir con un hombre tiempo antes de que el cadáver fuese encontrado. Esa discusión terminó de forma repentina. Cuando llegaron los servicios de emergencia no pudieron hacer nada para reanimarla. El Instituto de Medicina Legal de León constató después que en el cadáver había signos compatibles con lucha. Las actuaciones siguen en secreto de sumario tras ser dictadas por el Juzgado de Instrucción número 1 de León.

Tampoco hay aún explicación para la muerte del joven de 25 años cuyo cuerpo fue encontrado por un vecino del Ayuntamiento de Valdefresno en la tarde del 27 de febrero, en un camino que une las localidades de Villavente y Carbajosa. En este caso, la investigación corresponde a la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil. Creen que hay más de un implicado y que el asesinato fue cometido como mínimo dos días antes y en un lugar distinto donde apareció el cadáver. El joven, de 25 años, estaba casado. La investigación ha trasladado fuera de España una parte de las pesquisas, pero no hay un móvil claro.

Estos dos casos ocurridos en la ciudad disparan la estadística del Ministerio del Interior, que en 2019 no registró asesinatos en la provincia de León, aunque sí dos homicidios dolosos o asesinatos en grado de tentativa. Pese a esos bajos niveles de criminalidad, son varias las muertes sin explicación en tiempos recientes. Es el caso del crimen del hombre de 48 años en su piso de Santa Ana el 18 de junio de 2016. Apareció acuchillado en la zona del cuello y en las manos —signo de que pudo intentar defenderse— en una escena que los investigadores recuerdan dantesca y que fue descubierta por un familiar.

Casi en el olvido

Nada se ha vuelto a saber de los criminales que mataron a un varón en el Ejido y al peregrino belga

Jeroen Schelstraete, varón belga de 42 años de edad que podría haber sido atropellado mortalmente en septiembre de 2016, acabó con sus huesos en un contenedor del CTR. La investigación cree probable que el conductor que atropelló al peregrino pudo haber arrojado su cadáver a un contenedor, descartado el móvil del robo al llevar encima la cartera con las tarjetas bancarias. Otro caso sin resolver.

Y en el limbo queda la justicia para Rocío Fernández, asesinada y tirada al vertedero de Navatejera, y Sheila Barrero, muerta de un disparo en la cabeza en Villablino. En ninguno de los dos casos, ya cerrados, se pudo demostrar la culpabilidad de los autores.

Dos crímenes en León son cuatro