domingo. 03.07.2022
                      José Luis Gómez García, alma mater de Patatas Hijolusa. RAMIRO
José Luis Gómez García, alma mater de Patatas Hijolusa. RAMIRO

Tenaz, generoso y humano. León pierde a uno de sus prohombres, el empresario prudente y tenaz José Luis Gómez, que elevó a manjar un producto de la tierra, las patatas, y creó un emporio ensalzando este tubérculo desde la humildad. Cuentan que hace más de cinco décadas, en la localidad leonesa de Porqueros de Cepeda, Gómez y su esposa decidieron empezar a vender las que cultivaban. Eran los tímidos primeros pasos de Hijos de José Luis Gómez S.A (Patatas Hijolusa), una compañía que se ha convertido en referente del sector con facturaciones superiores a 30 millones de euros y más de un centenar de empleados.

Tras pasar por un pequeño almacén de 150 metros cuadrados de superficie en la calle Palomera de la capital leonesa, el primer gran salto de Hijolusa llegó en 1988, cuando instaló su proyecto de comercialización de patata fresca lavada en la localidad de Onzonilla. Empezó con una nave de 750 metros cuadrados que se fueron ampliando hasta alcanzar los 8.000 a través de instalaciones colindantes y luego con otra planta hasta los 16.500 metros.

Siempre al pie del cañón, su «caviar» consistía en acudir personalmente a localidades donde estableció lazos con agricultores para aprovisionarse de patatas de calidad, como Cartagena, donde se quedaba todo el mes que duraba la campaña junto a su mujer y un agrónomo. Solía decir que el bum de su compañía «más que éxito es por el trabajo e ilusión». Un trabajo que conocía desde su origen en que se iba al campo a caballo para plantar y recoger. Presumía de dar a las patatas un trato «exquisito» para que no llevaran ni un golpe.

El que fuera elegido Empresario Leonés del Año en 2012 por la Federación Leonesa de Empresarios cuando «solo» movía 35 millones de kilos de patatas al año falleció a los 85 años, tras saber trasmitir a sus hijos, que llevan la compañía, una «educación» que ha sido clave para hacerse cargo del negocio familiar, y tras ver cómo uno de sus sobrinos, para el que fue un auténtico padre, también se alzaba con el galardón. Gómez fue una persona muy cercana y querida en la organización patronal, donde Patatas Hijolusa forma parte de la directiva. Entre sus grandes aciertos, apostar por la innovación en el trato del producto, lo que creía que les diferenció y posicionó en el mercado. La empresa está instalada en Onzonilla y distribuye, entre otros, a Galicia, Castilla y León, Madrid, Extremadura, Andalucía y País Vasco. Gómez forjó su reputación empresarial gracias a su «tenacidad» y «prudencia» en el desarrollo empresarial y por haber transmitido a sus hijos el buen hacer.

La Federación Leonesa de Empresarios se sentía muy «orgullosa y contenta» por otorgar un premio a «una empresa de estas características en la provincia de León», con empuje en un momento de crisis económica. «Un reconocimiento merecido al cien por cien», según destacó la patronal. Él lo recibió «sorprendido y agradecido» «al final» de su trayectoria profesional, que continuaron sus hijos.

El empresario humano que ensalzó un producto de la tierra