viernes. 01.07.2022
El entonces presidente de la Junta, Juan José Lucas, con los Piva en el 90 aniversario del Diario.

«En el Diario viví los mejores años de mi vida». Debió de ser verdad, a tenor de la expresión de su cara cuando lo decía. La familia Piva adquirió a finales de 1989 la mayoría de las acciones del Diario de León y Antonio Vázquez Cardeñosa se convirtió en consejero delegado y luego presidente del rotativo. Una época en la que el periódico afronta el mayor proceso de modernización de su historia. Un periodo extraordinario de expansión marcado por la revolución tecnológica, la compra de una moderna rotativa y uno de los mayores crecimientos de la prensa española tanto por la difusión como por la venta. El Diario de León empieza a editarse en color, crea la edición del Bierzo y saca a la calle numerosas publicaciones que se han convertido en referencia histórica, como El Siglo de León o La Historia de León .

De orientación liberal, se enorgullecía de no haber interferido en la Redacción. «Yo creo en la libertad de expresión y, para ello, nada mejor a veces que no descolgar el teléfono. Y menos si el que te llama es un amigo...», le gustaba decir. Así, con puntos suspensivos.

«Mi planteamiento básico era que nuestros lectores estaban divididos al 50% entre los de derecha y los de izquierda así que el equilibrio era obligado», contaba. Su guía al frente del periódico fue León.

En el Diario de León dejó patente su habilidad empresarial, su capacidad de innovación y su imaginación para afrontar las dificultades. A él se debe la arriesgada decisión de recortar el tamaño del periódico, que dejó de ser casi sábana. Y lo hizo literalmente. En una de las crisis económicas que sufrió el país, Antonio Piva hijo se plantó en el despacho de su director general y amigo, José Gabriel González Arias, con un ejemplar del Diario y tijeras en mano. Y cortó. «Dime cuánto ahorramos», le inquirió. Suficiente. Y así fue cómo el periódico perdió extensión, ganó dinamismo y mantuvo plantilla.

En 1997, la familia Piva vendió sus acciones a Santiago Rey, propietario de La Voz de Galicia, grupo en el que se integró el Diario de León, aunque Vázquez se mantuvo hasta el 2003.

«¿Lo he lamentado? Lo que está claro es que yo me siento aún vinculado al Diario. Allí viví los mejores años de mi vida». Y debió de ser verdad. Porque nunca lo olvidó.

Un hombre clave en el Diario de León