sábado. 25.06.2022
OBRAS EN LA CIUDAD ■ RECUPERAR EL PATRIMONIO HISTÓRICO

León hará una plaza en las casas derribadas de Conde Rebolledo y dejará a la vista un nuevo trozo de muralla

La demolición de las viviendas, que tenían ya un siglo, se hará a mano y lo pagarán los propietarios de los solares
El alcalde Antonio Silván y la concejala Ana Franco en las obras de demolición de las casas de Conde Rebolledo, frente a la popular zapatería La Revoltosa.

Los trabajos de demolición iniciados hoy de un inmueble en la calle Conde de Rebolledo de León dejarán visible un nuevo cubo de la Muralla de León. El alcalde de León, Antonio Silván, ha visitado los comienzos de los trabajos y ha destacado que ésta es una "actuación más en el monumento más grande y uno de los más emblemáticos de la ciudad y que, sin duda, es el corazón de su historia".

La demolición, que afecta a los números 4 y 6 de esta vía -unas edificaciones con más de 100 años que presentaban un estado lamentable, como ya hizo constar el arqueólogo municipal el pasado verano- se realiza manualmente para evitar daños en el muralla y cuyo coste asumirán los propietarios del inmueble, "servirá para poner en valor este espacio tan leonés, ya que tras el derribo se habilitará una plaza con las mismas características que las calles del entorno", ha explicado Silván.

La actuación va a permitir mostrar un nuevo elemento de la Muralla en la que se viene actuando desde hace años. "Permite poner en valor espacios públicos y mostrar este gran monumento de nuestra ciudad, aprovechando que estamos en el corazón de nuestra historia. Llevábamos muchos años con la intención de realizar esta obra y en estos momentos comienza”, finalizó Silván, antes de subir a la primera planta del Palacio del Conde Luna, desde donde se aprecia perfectamente el cubo que será visible desde Conde Rebolledo.

La longitud total de la Muralla de Cubos (sin las Cercas medievales de ampliación del recinto) es de 1.850 metros, lo que la convierte en el monumento de mayores dimensiones de la ciudad. Su orientación es norte-sur, siendo el eje mayor de unos 580 metros y el menor de 340 metros.

La muralla visible hoy se levantó adosada al exterior de la cerca del campamento romano: un muro de 1,80 metros de ancho, hecho con un núcleo de hormigón y un paramento externo de opus vitatum. La muralla de cubos adosada al exterior reproduce fielmente su trazado con las cuatro puertas originales y las esquinas redondeadas.

Las Murallas de León fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) en 1931.

Silván en la primera planta del Palacio del Conde Luna, desde donde se aprecia perfectamente el cubo que será visible desde Conde Rebolledo. CÉSAR

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