lunes 23/5/22

Atención Primaria propuso hace dos años reforzar la alianza y la coordinación con el Hospital para evitar el trasiego de pacientes, mejorar la atención y filtrar a los enfermos que llenaban Urgencias con la figura del médico-consultor, un facultativo que se encargaría de resolver las dudas de sus colegas de Familia en la valoración de los pacientes de los centros de salud.

Primaria pidió al Hospital y su gerencia aceptó designar a doce de esos médicos-consultores, uno por cada especialidad, para empezar a probar el trabajo en común y agilizar las listas de espera. Su tarea es solventar los problemas de los pacientes y disminuir la frecuentación al Hospital sirviendo de enlace a los ambulatorios. El planteamiento permite acelerar la respuesta a los enfermos y despejar las instalaciones hospitalarias.

Los médicos que desempeñan esa tarea, la efectúan fundamentalmente de forma teléfonica y virtual para analizar cada caso y decidir si el paciente recibe asistencia en su propio centro de salud, a través del diagnóstico y tratamiento que establezcan de forma coordinada el especialista consultor y el médico de cabecera. Sólo si la situación fuera urgente se trasladaría al hospital.

En los lugares donde esta figura ya funciona (el propio gerente del Hospital la puso en marcha en el Bierzo), se ha mejorado la atención integral.

Y es que la tan inesperada como trágica irrupción del covid supuso un cataclismo en todos los sectores de la sociedad. La sanidad no solo fue la más golpeada, sino también la que más tuvo que improvisar, contrarreloj, nuevos modelos de gestión y atención sanitarias.

No era solo enfrentarse a los enfermos de covid, sino seguir atendiendo, en una situación de pandemia y confinamiento, todas las necesidades de salud de la población. En ese contexto, la digitalización, la telemedicina y la atención en remoto se convirtieron en los grandes motores de un cambio de modelo que ha llegado para quedarse. Así se ve, por ejemplo, en un informe elaborado por la Organización Médica Colegial, en el que se reconoce que el covid «ha obligado a replantear el ejercicio de la propia medicina, no solo en ámbitos clínico-asistenciales, sino también en la forma de comunicación entre los propios profesionales sanitarios y entre estos y los pacientes». No es solo una cuestión de pasar de una consulta presencial a una en remoto, porque la transformación digital va más allá de que médicos y pacientes se vean a través de una pantalla, pero la telemedicina sí ayuda a la conexión entre profesionales y a resolver e intercambiar información sobre pacientes.

De los médicos-consultores al impulso a la comunicación entre escalones asistenciales
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