viernes. 01.07.2022

La petición de incorporar a un enfermero escolar en los colegios viene avalada por la creciente necesidad de atención continuada a niños con problemas de salud crónicos, como asma, alergias, diabetes o epilepsia, que exigen la prestación de cuidados enfermeros en el entorno escolar. Las administraciones consideran que los escolares son una población sana que no requiere de la atención de un profesional sanitario, pero los datos lo contradicen. Uno de cada veinte niños es obeso en León y uno de cada cinco tiene sobrepeso, lo que a la larga reporta un sobrecoste a la sanidad. «Algo se está haciendo mal y el enfermero escolar podría cumplir además el papel de educar para la salud, tanto en buena alimentación como con información sobre el ejercicio», indica Francisco Javier Sánchez, de UGT.


También ha detectado que lo ciclos del sueño están cambiando por el uso de las tecnologías y ve importante en el ámbito escolar transmitir buenos hábitos respecto a internet, así como enseñar a realizar una reanimación cardiorespiratoria y primeros auxilios, «con los que se salvan vidas».


Otros problemas que en la última década han ido incrementándose de manera preocupante son los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual en adolescentes, «ante los que resulta imprescindible una educación sexual temprana que aporte una información veraz y adecuada y que elimine falsos mitos o creencias erróneas, con el fin de evitar conductas sexuales de alto riesgo», añade. El enfermero escolar podría ayudar a prevenir el bulling, cuyos casos en león pasaron de 76 denuncias a 129 el curso pasado. La salud mental, la bucodental y en la diversidad son otra tareas que creen podrían realizar.

De la obesidad al bulling, ciclos del sueño o diabetes