sábado. 02.07.2022
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ILUSTRACIÓN: RUBÉN GONZÁLEZ

José Pedro Fernánde-Vázquez es una de las personas más populares de León por razones personales y de currículum. En cuanto a las segundas, que es lo que le ha llevado a dirigir Atención Primaria y el Hospital de León hasta hace escasos días, se puede decir que arrancó en 1981 como profesor en anatomía en la Universidad de Valladolid. Ya en 1983 pasó a la Universidad de León como profesor de anatomía tanto en el INEF como en la Escuela de Enfermería. En 1996 entró en el Servicio Territorial de la Junta como técnico en Atención Hospitalaria, y entre 2002 y 2008 ha sido profesor titular de Estomatología en la Universidad de Oviedo.

En 2008 inició si largo recorrido en la Atención Primaria leonesa, primero como coordinador del Centro de Salud Ribera de Órbigo, luego como médico del equipo Condesa de León y jefe de la Unidad Docente de Atención Primaria de León. En el Caule comenzó en 2016 como coordinador de Centros de Especialidades, hasta que en 2018 fue designado gerente de Atención Primaria. Poco después sería nombrado gerente del Hospital de León en sustitución de Alfonso Suárez.

En su extenso currículo investigador destaca su trabajo sobre pacientes con cardiopatía isquémica en León, o sobre fibromialgia y sensibilidad al gluten, o el titulado "Efecto de una intervención intensiva sobre el estilo de vida a base de una dieta mediterránea tradicional con restricción de energía, actividad física y tratamiento conductual sobre la prevención de enfermedad cardiovascular". Ahora ha sido relevado por Alfonso Rodríguez Hevia.

Amable y cercano, para José Pedro Fernández -Vázquez los días parecen un chicle que se desborda más allá de las 24 horas. Este médico estomatólogo hiperactivo llegó a la gerencia de Atención Primaria de León a final de 2019 y dio el salto a la dirección del Complejo Asistencial Leonés dos años después en diciembre de 2021 como premio a su laboriosa gestión de la pandemia al frente de los centros de salud y las residencias.

Su primera acción al frente de Primaria fue solucionar el calamitoso verano que se planteaba por escasez de plantilla en muchos consultorios rurales.

Solucionó con su personalísimo estilo gestor la falta de pediatras en Astorga y La Palomera. Estaba inmerso en plantear una reforma de este primer escalón asistencial cuando irrumpió el coronavirus. El bicho no le ha infectado. Fue el único de su equipo al que el virus no doblegó y al que se dedicó en cuerpo y alma a combatir.

Ideó los cribados masivos cuando pocos daban un paso al frente para buscar remedios a los contagios y encontró las puertas abiertas en San Andrés del Rabanedo donde efectuó el primer cribado multitudinario para detectar positivos y aislarlos. Un modelo que se extendió luego al resto de provincias de la Comunidad.

Nunca se calla lo que piensa ni para de maquinar ideas ni de soñar retos. El siguiente fue centralizar en un lugar lo suficientemente amplio los test de antígenos y las PCR y otra vez encontró eco en un alcalde, el de León, para cederle el Palacio de Exposiciones, que posteriormente se convirtió en 'vacunódromo' también masivo, con disciplina militar de segundos y otra inyección para inmunizar.

Su omnipresencia abarcó a los alcaldes de todos los colores políticos para que intentarán arrimar el hombro en los temas sanitarios. Lo consiguió, al igual que el reconocimiento público de las instituciones y la sociedad por sus desvelos en un momento desconcertante con todos de rodillas ante el covid.

Un desvelo que no pasó desapercibido para la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que le premio con la gerencia del Hospital de León hace seis meses. Un puesto que le apetecía muchísimo como nunca oculto e incluso llegar a dirigir la Atención Primaria y Hospitalaria a la vez. "Tengo capacidad e ideas", señalaba.

Sin embargo, el pasado enero Casado y el resto de socios de gobierno de Cs fueron cesados y el concurso para cubrir la plaza que se había abierto y que era para él tuvo otros candidatos, entre ellos Alfonso Rodríguez-Hevia que finalmente ha logrado el cargo.

José Pedro, como le conoce casi toda la provincia, el hombre de las puertas abiertas para todos, el de los emoticonos cariñosos que siempre coge el teléfono a todos y al que le gusta ayudar pudo en sus seis meses al frente del Hospital ampliar las operaciones vespertinas para intentar reducir una tozuda lista de espera disparada tras dos años de pandemia. Se puso manos a la obra con la rebaja del precio del párking para los trabajadores, intentó recuperar el quirófano 22 abandonado en Radiología para implementar cirugías ambulatorias y puso en marcha el Defcon de seguridad, emulando el sistema de defensa de EE UU pero contra el covid, de modo que se supiera al milímetro la ocupación covid en las ucis para preparar las camas de REA, las de intensivo y unas nuevas en cardiología si era necesario antes que volver a reutilizar los quirófanos con camas UCI.

La investigación, la relación con la Universidad, es otra de sus niñas mimadas, que potenció lo que pudo. Su gran habilidad es disponer de una energía desbordante y contagiarla a diestro y siniestro para implicar a todo tipo de profesionales en proyectos peculiares y que otros dirían que son imposibles.

Para el médico apasionado con su profesión empieza una nueva etapa en la que ya advirtió esta mañana que seguirá trabajando para los leoneses.

El impulsor de los test masivos