martes. 27.09.2022

Conde de Gazola invierte cuatro millones en una red de calor para bajar sus emisiones

La base tiene 46 calderas de propano y gasóleo y el proyecto añade iluminación y envolventes un 30% más eficientes
Vista aérea de las instalaciones del Ejército de Tierra en la base Conde de Gazola
Vista aérea de las instalaciones del Ejército de Tierra en la base Conde de Gazola

El Ministerio de Defensa ya ha desarrollado el pliego de prescripciones técnicas para unificar en una caldera de biomasa toda la gestión energética de la base leonesa del Ejército de Tierra Conde de Gazola. Un proyecto que baraja una inversión de 3,9 millones de euros y que tendrá que estar listo antes de que concluya el próximo año. El objetivo principal de este proyecto es mejorar la eficiencia energética del centenar de edificios que integran la base, repartidos en 46 hectáreas, y que también incluye la envolvente térmica de algunos edificios así como la iluminación interior de los edificios, que permitirá reducir costes y el impacto ambiental del gasto que generan 34.258 metros cuadrados a fin de conseguir bajar un 30% las emisiones del complejo militar.

La central de biomasa se instalará en un edificio de nueva construcción y aunque tendrá como principal fuente de energía las astillas, también se baraja la posibilidad de que cuente con un respaldo de paneles solares, para reducir el consumo de biomasa, y un apoyo de un sistema de gas que se pondrá en marcha en caso de fallo del sistema o cuando sea preciso realizar tareas de mantenimiento. Actualmente, en este complejo del Ejército de Tierra trabajan 1.400 soldados repartidos en diferentes unidades, incluido el quinto batallón de la Unidad Militar de Emergencias.

Objetivo
En la base trabajan 1.400 soldados y la central de biomasa se destinará a agua caliente y calefacción

Conde de Gazola cuenta actualmente con 46 calderas, de las que 30 son de gasóleo y otras 16 de propano. A mayores, uno de los edificios ya dispone de una central de biomasa. El pliego desarrollado por Defensa contempla que para dar calor y servicios de agua caliente a los edificios que integran la base militar se podrán construir un máximo de cuatro calderas y que la instalación tendrán capacidad para suministrar un 200% de lo requerido en los cálculos de demanda, que contempla, por ejemplo, el hecho de horas punta de suministro de agua caliente con motivo de las duchas. La potencia actual que consiguen las 47 calderas es de 7.090,5 kilowatios y en tan sólo siete edificios se contempla la combinación de agua caliente y calefacción.

En el proyecto ya se contempla la guardería que se está construyendo en el acceso a la base. Además, también se tiene en cuenta el año de construcción de los edificios, el más antiguo de 1963, cuando tras dos décadas dedicando este espacio de Ferral del Bernesga Defensa apostó por convertirlo en Centro de Instrucción y Reclutamiento. Poco a poco fueron levantándose los demás edificios hasta llegar a casi un centenar que salpican las 46 hectáreas de la base, a las que hay que añadir las 2.032 hectáreas del campo de tiro.

Para completar la mejora de la eficiencia energética de la base Conde de Gazola, el pliego de prescripciones técnicas también incluye actuar en la envolvente térmica de algunos edificios con trabajos como las fachadas, la carpintería —con la sustitución y mejora de todas las ventanas además del acristalamiento—, los solados y las cubiertas de los edificios. El objetivo que se plantea el ministerio es conseguir bajar «al menos una letra» la consideración energética actual con estas actuaciones y al menos un 30% del consumo de energía.

A todo ello suma la iluminación, teniendo en cuenta que los edificios dispondrán de instalaciones adecuadas a las necesidades de sus usuarios y a la vez eficaces energéticamente. En este sentido, se contempla un sistema de control que permita ajustar su funcionamiento a la ocupación real de la zona, así como de un sistema de regulación que optimice el aprovechamiento de la luz natural en las zonas que reúnan unas determinadas condiciones mediante el aprovechamiento de la luz solar y las condiciones de exposición al soleamiento.

Conde de Gazola invierte cuatro millones en una red de calor para bajar sus emisiones