domingo 29/5/22

Hay tres pasos previos a la conversión del fondo Kartesia en accionista principal de Antibióticos de León, ADL, de nuevo con asiento social en la capital leonesa, al margen del control del entramado de Bionatur. Una inversión de en torno a los 80 millones de euros acometida por Black Toro, que manejó la compañía desde hace cinco año; la hipoteca de la fábrica por 25 millones de euros; el valor en Bolsa de la compañía, que podría calcularse en torno a los 12 ó 13 millones de euros, según estimaciones del Mercado de Valores en el que cotiza. Este zigzag de efemérides explica que Kartesia haya tomado el control de la fábrica farmacéutica leonesa, relegado a Black Toro, que le rescató de la quiebra, y planificado un ajuste de gestión que frene la vía de pérdidas millonarias acumuladas en este trasiego del nuevo plan industrial y los nuevos objetivos.

La alternativa de gestión, con el nuevo propietario de la factoría leonesa, llega en un momento de interés capital para la masa laboral de la factoría. Los trescientos empleados están convocados el próximo día 15 a las urnas, para elegir al comité de empresa que los representará durante los próximos cuatro años.

La relación de empleados de Antibióticos de León, ADL, ha duplicado en los años de gestión de Black Toro la composición inicial de la plantilla, que asumió con 170 empleados, que se relacionan ahora por encima de los tres centenares. La campaña electoral está en máximo apogeo, ajena al cambio accionarial; mítines fiesta con dirigentes sindicales de Valladolid como invitados estrella (actos suspendidos, luego, por la incidencia del Covid), reivindicaciones para acabar con el expediente de regulación temporal de un año de duración y alusiones al futuro de la fábrica.

Hay una posición latente, que espera al curso y desenlace de este proceso de elección laboral para conocer las intenciones de los nuevos propietarios.

Relevo del control accionarial en vísperas de las elecciones sindicales y en proceso de...
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