martes. 28.06.2022
Rehabilitación del parador

San Marcos pierde el 75% del negocio por el retraso de la ampliación

El olvido de la segunda fase de la ampliación del Parador impide recuperar las cotas de actividad
Vestíbulo del parador de San Marcos. FERNANDO OTERO PERANDONES
Vestíbulo del parador de San Marcos. FERNANDO OTERO PERANDONES

San Marcos regresó mermado del proceso de renovación.

Sin la segunda fase, que aún no está ni planteada ni en desarrollo tras cinco años de promesas y cábalas, el Parador de León ha perdido el 75% de la oferta de hospedaje, además de todo el abanico complementario que había convertido este espacio es un enclave exclusivo para la restauración, el turismo congresual, comensales y el repertorio de banquetes.

La paralización de la segunda fase de san Marcos tiene un efecto directo en la posición de San Marcos; San Marcos, en el ámbito turístico de León y en el escalafón interno de las cadena de Paradores, donde hasta las vísperas del cierre se codeaba por el podio de los establecimientos más distinguidos.

San Marcos cerró con 220 habitaciones y 13 salones; uno de ellos con cabida para más de medio millar de personas.

Durante el último ejercicio que completó (casi) abierto, registró 65.000 clientes en el cómputo de la hospedería del negocio; y 90.000 comensales en banquetes y eventos sociales de los que se solían convocar en el Parador.

Huérfano de esas posibilidades, en el año y medio con el que ha retornado a la actividad comparte el éxito de una demanda elevada, entre fases alternas en las que se cuelga el cartel de completo, para sus 52 habitaciones y una más que limitada oferta en la línea de restauración. Limitada, porque es inevitable tomar como referencia en la comparativa aquel Hostal San Marcos en el que se medía la carga de trabajo por la cantidad y la calidad.

El largo camino a la segunda fase de San Marcos aparece más tortuoso que nunca, luego de los primeros meses que siguieron al cierre del Hostal, cuando las largas en las declaraciones políticas y la secuencia de promesas sin fecha fija para acometer el proyecto se convirtieron en la materia prima para las disculpas con el proyecto.

San Marcos llegó a ser una fuente de actividad de primer orden para la capital leonesa, por el sustento económico para casi un centenar de familias, y un repertorio inagotable de referencias de foco de atracción turística.

El ayer y el hoy
El último ejercicio anterior al cierre, el Parador de León registró más de 65.000 huéspedes

Todo el objetivo que tiene el hostal por delante de devuelve a esas zona despejada en forma de jardín que ocupa el solar que dejó vacío la demolición del edificio trasero del recinto, en donde se guardaba como oro en paño el éxito de aquella fórmula del Ministerio de Información y Turismo que a mediados de la década de los sesenta del pasado siglo puso al Parador de León en la cima de los destinos de interior.

Todo lo que quiere volver a ser san marcos está perdido en algún cajón de los organismo públicos que tutelan a Paradores. A tenor de los silencios políticos, ya no está clara la decisión de invertir en este proyecto que supondría levantar un edificio de nueva planta en el flanco norte del recinto del Parador, a imagen y semejanza de la que se demolió hace ahora cuatro años,

Los grandes momentos de San Marcos, tras ese fondo de pantalla de lujo que ofrece la fachada plateresca, se resumían con la capacidad de atender los banquetes de siete bodas en un día. Los malos presagios que dejaron entrever los retrasos con el proceso de reforma ya avanzaron la situación de la segunda fase.

San Marcos pierde el 75% del negocio por el retraso de la ampliación
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