Sanidad dedica ya casi la mitad de su presupuesto a financiar la atención de pacientes crónicos
El envejecimiento se traduce en que uno de cada dos leoneses sufre enfermedades prevalentes

La rehabilitación hospitalaria es uno de los servicios más demandados por los pacientes crónicos. DL
La esperanza de vida se logró doblar en el último siglo hasta situarse en los 83,9 años de media en León (86,9 en el caso de las mujeres). Todo un hito para la raza humana, pero que llega acompañado de un menor número de nacimientos y genera un proceso de envejecimiento demográfico sin precedentes históricos.
Ese fenómeno ha hecho saltar las alarmas de la sostenibilidad del sistema sanitario y está en el centro de la estadística que señala que uno de cada dos leoneses mayores de 15 años ya padece alguna enfermedad crónica (21,6 millones en España), lo que no es baladí porque su atención acapara el 40% del gasto sanitario y el Hospital maneja un presupuesto de 350 millones.
Según los registros, las dolencias con mayor prevalencia en la provincia son las relacionadas con el sistema circulatorio (35,3%), la hipercolesterolemia crónica (15,5%), la artrosis (15,1%), los dolores lumbar (14,7%) y cervical crónicos (12,3%), la migraña (7,64%) y la diabetes (7,54%). En esa línea, una investigación de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes confirma lo obvio: la cronicidad está estrechamente relacionada con el envejecimiento poblacional y al aumentar los años de vida se convive no solo con alguna enfermedad sino con pluripatologías crónicas, ya que «las personas de edad avanzada son las más vulnerables a padecerlas», indican.
De hecho, en León el 70% de las personas mayores de 65 años vive al menos con una dolencia crónica con una elevada presencia de pluripatología (una media de cuatro enfermedades crónicas por persona). Y según ese estudio, las que se diagnostican con mayor frecuencia en este grupo de edad son la hipertensión (50%) y la artrosis (40%). En cuanto al uso de recursos sanitarios, el 16% de las personas de 65 años fueron hospitalizadas, frente al 8% de la población total.
De ahí que la atención a este tipo de pacientes supone el 40% del gasto hospitalario global asociado a una elevada frecuentación de los servicios de urgencias y de los centros de Atención Primaria. Sin embargo, la Plataforma denuncia que el 62% de los enfermos tarda al menos un año en tener un diagnóstico desde el inicio de los síntomas y un 45% espera al menos dos años, lo que ocasiona un importante impacto en los diferentes ámbitos de la vida de las personas afectadas. Destacan que otro tema importante es que la media de médicos visitados antes de obtener un diagnóstico definitivo es de 3,7. Este hecho afecta significativamente a los pacientes, quienes consideran que el tiempo de demora ha tenido «mucho o bastante» impacto en su vida social, en el desarrollo de su enfermedad, en su trabajo o incluso en su vida familiar.
No obstante, mientras que el 57% de los pacientes crónicos parecen requerir atención psicológica para el manejo de su enfermedad, únicamente el 15% de ellos la reciben. Y aunque cerca de la mitad (47%) necesitaría realizar fisioterapia, rehabilitación, logopedia u otras terapias, solamente el 7% se benefician de ellas, según la POP. El 47% se relaciona socialmente menos que antes por su estado de salud fundamentalmente a causa de las limitaciones que impone su enfermedad crónica. Por eso cada vez se elevan más voces para abordar estos casos desde un ámbito sociosanitario que tenga también en cuenta que aunque la forma habitual de convivencia de las personas mayores de 64 años en León es en pareja, la soledad es un fenómeno creciente.