jueves. 30.06.2022
Rehabilitación del Parador

La segunda fase de San Marcos se diluye entre el desinterés político con el proyecto

El plan de 35 millones para el nuevo edificio se estanca sin dotación presupuestaria ni impulso administrativo
                      Las máquinas con brazo de cizalla, cuando se inició la demolición del edificio anterior del Parador San Marcos. MARCIANO
Las máquinas con brazo de cizalla, cuando se inició la demolición del edificio anterior del Parador San Marcos. MARCIANO

La segunda fase de San Marcos es una referencia testimonial en el punto 18 del documento que el PSOE empleó para ganar el apoyo de la UPL en el gobierno de la Diputación. «Se finalizará la primera fase de la rehabilitación del Parador y se terminará el proyecto de ejecución de la segunda fase del Parador de León a lo largo del primer semestre de 2020». Esto es lo más cerca que ha estado nunca la segunda fase de San Marcos del papel oficial. El resto, son referencias vagas; promesas, declaraciones de intenciones; algunas alusiones difusas, siempre que el político interpelado se ha visto en el trance de dar explicaciones ante la insistencia de los periodistas con este asunto.

La segunda fase de San Marcos se diluye en el olvido cinco años después de que se emprendiera todo el proceso de reforma del hostal, que implicaba la rehabilitación de la zona histórica, primer tramo de esta acometida, ya saldada, y la demolición del edificio moderno, anexo, y la construcción de uno de nueva planta, con el que se iba a igualar la oferta en cantidad y calidad que encumbró a San Marcos como elemento de referencia para el turismo, la hostelería, la restauración y el hospedaje en León; también en la cadena de la red pública de Paradores.

La idea y la promesa

El edificio de nueva planta se pintó con 129 habitaciones y 35 millones de inversión

La segunda fase de San Marcos vive en el olvido político, envuelta en esa maraña de distracciones que suele emplear la administración con las causas pendientes en León. En el presupuesto de 2021, el Gobierno consignó 200.000 euros para impulsar esta segunda fase. La cuantía revela por sí misma la ambición de la apuesta. Hasta el proyecto de redacción de urbanización del terreno de Torneros asumió una cantidad de dinero más elevada.

Los Presupuestos del Estado acaba siempre como prueba de carga; antes de que la cifra para la segunda fase de San Marcos entrara en las tablas de proyección de inversión del Estado para el ejercicio anterior, sin concepto, sin destino, la promesa de la segunda fase del Parador de León se había alentado de nuevo a través de un alto cargo de la administración socialista, que en un evento de promoción agroalimentaria en León, anunció: «El Ministerio de Turismo presentará el proyecto de la segunda fase de San Marcos en un mes».

De perfil

El proyecto apareció en el borrador de las cuentas del Estado una vez, con 200.000 euros, en 2020

Era jueves, un 10 de octubre, y era 2019. Y el anuncio se empaquetó en la intervención de Isabel Oliver, secretaria de Estado de Turismo, en una visita a la feria de Productos de León.

No es preciso contar meses adelanta y atrás para comprobar que la segunda fase de San Marcos no supera la definición exacta de idea. De la misma forma que se barruntó el atasco en la ventanilla, cuando apenas había comenzado el proceso de demolición de la estructura que ahora debería ocupar el edificio de nueva planta, cuando los tiempos administrativos del supuesto proyecto no acompañaban ya los plazos fijados.

En pleno desarrollo de los trabajos, para combatir las dudas sobre el desarrollo del segundo plan, se armó una versión oficial del asunto que venía a garantizar la actividad del Parador en la zona noble, ya rehabilitada, mientras se llevaban a cabo las obras de construcción del nuevo edificio. Cinco años después de que San Marcos echara el cierre para abordar la reforma, dos años después de la reapertura con una cuarta parte de la oferta de hospedaje que mantenía hasta 2017, la segunda fase del Parador tiene pinta de zona verde; un jardín con vistas, que enseña la montaña leonesa a los huéspedes del Hostal que coincidan en el ala norte de las habitaciones rehabilitadas en el armazón histórico; un tapia, y un escenario vacío que ahora tenía que ocupar un edificio de cuatro alturas y bajo; con disposición para 129 habitaciones, tres grandes salones polivalentes, jardines en talud y un espacio auditorio con doscientas plazas; se llama materia prima para el turismo congresual, que el anterior San Marcos había contribuido a colocar a León con un lugar destacado en ese mapa de destinos exclusivos: entorno y estancia.

El desengaño del tiempo contribuye a apagar la creencia de que la segunda fase del Parador de San Marcos vaya a ser una realidad, no ya a corto o medio plazo; las apreturas económicas y financieras que supera el país ya emergen como el caldo de cultivo para la próxima disculpa que dilatará el proyecto: 35 millones de euros para levantar el edificio.

La segunda fase de San Marcos se diluye entre el desinterés político con el proyecto