viernes 20/5/22
                      Los monovolúmenes van dejando paso a realizaciones más modernas y tecnológicamente exigentes como los SUV de última hornada. ct
Los monovolúmenes van dejando paso a realizaciones más modernas y tecnológicamente exigentes como los SUV de última hornada. ct

J. F. Z.

La evolución de las expectativas comerciales, más enfocadas hoy a propuestas ‘modernistas’ —y de valor añadido— que a los ‘clásicos’ monovolúmenes de 7 plazas, por mucho que, en su momento, fuesen grandes protagonistas en ventas: 4,5 millones de monolúmenes vendidos por Citroën, durante 30 años, en los mercados mundiales.

La oferta familiar del ‘chevron’ comporta actualmente el renovado C5 Aircross y también el nuevo C5 X, además de los ë-Berlingo y ë-SpaceTourer.

El lanzamiento, en 1994, del Evasión (7 plazas y puertas laterales correderas) supuso el pistoletazo de salida a los monovolúmenes de gran capacidad; rediseñado en 1998 y fabricado hasta 2002, el Evasión contabilizó 120.000 unidades antes de dejar paso al C8, más voluminoso y dotado de sustanciales mejoras técnico-prácticas; superó las 150.000 unidades hasta junio de 2014.

En 1998, con la llegada del Xsara Picasso (hasta 2012), eclosionaría definitivamente el ‘fenómeno monovolumen’: estética redondeada, gran habitabilidad e innovadora modularidad merced a sus tres asientos traseros individuales y desizantes; con 180.000 unidades vendidas en su primer año de comercialización, este monovolumen estrella de la marca, conseguiría fidelizar a 1.760.000 personas en todo el mundo.

También la llegada, en 2006, del C4 Picasso supuso otro hito para el ‘chevron’: una inédita versión larga de 7 plazas y otra corta de 5 en 2007, que se produciría hasta 2018, año de lanzamiento del C5 Aircross.

Las claves del éxito del C4 Picasso hay que buscarlas en un diseño poderosamente dinámico: ‘incisivo’ frontal y un capó descendente inspirado en el berlina C4, que revolucionaba la ergonomía interior eliminando la consola central (mandos en el volante) y liberando así el máximo espacio en el salpicadero, donde se situaban cuatro grandes espacios portaobjetos, como complemento a la también generosa guantera.

En el capítulo técnico, podía equiparse con suspensión neumática, cristales laminados, climatizador automático de cuatro zonas y hasta pantallas de video integradas en los reposacabezas de los asientos delanteros.

El de 2007 fue el año del apogeo de los monovolúmenes: Xsara Picasso (115.000 unidades) y C4 Picasso (215.000); una tendencia que acabaría traduciéndose en 891.000 unidades entre 2006 y 2013.

A pesar de ‘la ofensiva SUV’, las ventas se mantendrían estables entre 2014 y 2017 (alrededor de 120.000 matriculaciones anuales), hasta la llegada del C5 Aircross y el fin productivo de la versión compacta (5 plazas).

Ahora, por mucho que el Grand C4 SpaceTourer luzca objetivamente un diseño moderno, los tiempos van cambiando para —ya se ha dicho— dejar paso a las gamas C5 Aircross y C5 X; en el primer caso, con tanto espacio a bordo que hasta puede presumir de un ‘panorámico’ maletero (entre 700 y 1.630 litros) además de múltiples posibilidades en la configuración del habitáculo.

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