viernes 03.07.2020
Infraestructuras

El crítico estado de la N-VI a su paso por La Bañeza pone en jaque a los ciclistas

Un tramo de la vía, titularidad del Ayuntamiento, se encuentra comido por la vegetación
Estado actual de la carretera N-VI a su paso por La Bañeza, entre los puntos kilométricos 303 y 305 que dificulta el tránsito de ciclistas por el arcén. A. RODRÍGUEZ
Estado actual de la carretera N-VI a su paso por La Bañeza, entre los puntos kilométricos 303 y 305 que dificulta el tránsito de ciclistas por el arcén. A. RODRÍGUEZ

Circular en bicicleta por la carretera Nacional VI (N-VI) a su paso por La Bañeza se ha convertido en toda una odisea para los ciclistas. Con el paso del tiempo, la vía se ha reconvertido en una pista llena de trampas para los aficionados a practicar el deporte sobre las dos ruedas que ven prácticamente inviable transitar por la misma ante el temor de sufrir un pinchazo o un accidente por el estado tan deteriorado en el que se encuentran los arcenes, ya que en alguna zona llegan a estar invadidos por la vegetación.

Una N-VI que por lo general presenta un estado bastante mejorable en el firme como en los arcenes en todo sus kilómetros desde Astorga hasta Benavente, competencia de la que se encarga de mantener en condiciones óptimas el Ministerio de Fomento. No obstante, desde un poco antes del kilómetro 300 hasta el 305 —que va desde un poco más del Mirador del Ermitage (antiguo Vermar) hasta un poco después de la salida hacia la Autovía A-6—, la carretera es titularidad del Ayuntamiento de La Bañeza fruto de un convenio alcanzado por el consistorio en 2006 —con José Miguel Palazuelo por aquel entonces al frente— con el propio Ministerio de Fomento para convertir la N-VI en vía urbana a su paso por la ciudad.

Peligrosidad

Los ciclistas temen que pueda ocurrir cualquier accidente porque ven inviable ir por el arcén

Desde esa fecha, la institución encargada de preocuparse por la conservación de la N-VI ha pasado a ser el Ayuntamiento. Un mantenimiento de la carretera que ha dejado mucho que desear —según aseveran algunos ciclistas de la ciudad consultados— en los últimos años.

Un estado de la carretera que es mejorable a su paso por toda la ciudad, pero que es realmente lamentable entre los kilómetros 303 y 305 donde los ciclistas aseguran que es inviable circular porque «es pinchazo seguro», afirma un ciclista bañezano que ha hecho un registro por escrito de se queja. La mayor preocupación en esos dos kilómetros es el gran tamaño de la vegetación, que con la llegada de la primavera se ha apoderado prácticamente del arcén e impide a los ciclistas circular por el mismo; con el consiguiente riesgo de poder sufrir cualquier atropello.

El edil de Cs, Andrés Turienzo —concejal de Deportes antes de la ruptura del pacto y reconocido ciclista—, asegura que «fue un tema que hablé varias veces con el alcalde para arreglarlo porque lo sufro, pero pese a insistir no logré nada».

Al respecto del asunto, el regidor bañezano, Javier Carrera, apunta que «trataremos de poner los medios de limpieza posibles al igual que hicimos en ese tramo cuando llegamos al Ayuntamiento el año pasado, pero la pandemia también ha provocado el retraso de este tipo de limpiezas en la ciudad».

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