sábado 07.12.2019

Eurodiputados del PSOE deben romper la disciplina de voto si defienden al carbón

La decisión de los 23 socialistas determinará si se aprueba la reducción de derechos de CO. 2.
Eurodiputados del PSOE deben romper la disciplina de voto si defienden al carbón

Los eurodiputados socialistas españoles que apuesten por defender los intereses del carbón en la votación del Parlamento Europeo del próximo miércoles tendrán que romper la disciplina de voto del grupo y «asumir el compromiso de forma individual». El Europarlamento vota el día 3 el informe de la comisaria de Acción por el Clima, Connie Hedeergard, que pretende eliminar del mercado 900 millones de derechos de emisión de CO2 para aumentar el precio por tonelada, lo que perjudicará en general a la ya dañada industria europea, pero supondrá prácticamente la eliminación del carbón autóctono de las fuentes de generación.

El informe ya fue votado en abril, cuando fue rechazado por 334 votos a favor, 315 en contra y 63 abstenciones (11 de ellas de los europarlamentarios socialistas españoles que apostaron por defender los intereses de sus zonas de origen frente a la consigna del grupo parlamentario. Otros 12 votaron a favor de la subida de precios).

Apenas 19 votos de diferencia, lo que hace que la votación de la próxima semana tenga un margen muy ajustado tanto para salir adelante como para ser rechazada de nuevo.

Los eurodiputados del PP ya han mostrado su intención de abstenerse, según el sector empresarial minero; mientras que IU, incluida en el grupo de Los Verdes, ya apoyó la propuesta en la votación anterior.

Fuerte debate

Ni la eurodiputada socialista local Iratxe García ni el grupo del PSOE en las instituciones europeas han accedido a responder a cuáles son sus intenciones sobre la propuesta, pero desde el partido en León el senador Ibán García del Blanco ha reconocido que se está produciendo «un fuerte debate» dentro del grupo; y que los eurodiputados de las zonas mineras «tienen intención de crear de nuevo una resistencia importante», a pesar de las presiones no sólo del grupo parlamentario sino de la potente industria gasista, cuyo lobbie ha realizado una fuerte campaña en los últimos meses.

Las abstenciones que permitieron rechazar la propuesta hace un par de meses fueron de los representantes de países con producción de carbón autóctono, o con un sector industrial que se verá más perjudiado, como Polonia, Francia o la propia Alemania.

En cualquier caso, en las últimas semanas las enmiendas votadas en la Comisión para modificar el informe rechazado (del sistema conocido como backlouding), perjudican de manera especial al carbón autóctono.

Voto decisivo

El voto de los europarlamentarios españoles, sobre todo de los 23 del PSOE, «tiene la llave para la aprobación o no» de la medida, según fuentes del sector minero; que considera el rechazo de la propuesta «una esperanza para un sector que lucha por tener un hueco en el mix de generación».

Desde el PSOE leonés se exige que «se fuerce algún tipo de solución para no obligar a las zonas más deprimidas de la UE a perder más competitividad. Es una medida que no se entiende».

García del Blanco advierte de que es necesario rechazar esta propuesta europea «que puede suponer un gravamen a mayores para las minas de carbón nacionales, con su repercusión en el empleo; e incluso puede poner en peligro la continuidad de las térmicas. Recuerda que el debate sobre el tema se ha producido también «dentro del partido», porque «desde el punto de vista medioambiental tiene muchas aristas y hay que ponderar muchos intereses. Pero sobre todo hay que valorar que es una época muy difícil para las cuencas mineras, y que España es un país totalmente dependiente del exterior en energía. No se entiende que finalmente sea este país el decisivo para tratar de frenar esta medida».

Eurodiputados del PSOE deben romper la disciplina de voto si defienden al carbón