sábado 23/1/21
La Bañeza

La familia Cavero se resiste a entregar las llaves del Museo de las Alhajas

Ha presentado un recurso contra la petición de desalojo del Consistorio
Joyas de la colección de la familia Carvajal Cavero presentes en el Museo de las Alhajas. RAMIRO
Joyas de la colección de la familia Carvajal Cavero presentes en el Museo de las Alhajas. RAMIRO

Pese a que la familia Carvajal Cavero —propietaria de la colección expuesta en el Museo de las Alhajas— recibió el pasado 21 de diciembre una notificación del Ayuntamiento de La Bañeza en la que le solicitaba el desalojo del edificio municipal en el que se encuentra instalado dicho museo al encontrarse extinguidos los convenios entre las dos partes; todavía se resiste a entregar las llaves de la Casa de Doña Josefina —donde se ubica el museo—.

Así lo aseguró ayer a este periódico la propia dueña de la colección, Olga Cavero, que apuntó que han presentado un recurso al Ayuntamiento «porque nos ha echado del edifico sin permiso del Patronato». Además, afirmó que «en caso de no prosperar acudiremos al contencioso-administrativo». Por eso, aseveró que «estamos convencidos de que tenemos la razón en todo este asunto y, hasta que no nos la den, no daremos las llaves»; a la par que añadió que «no salimos de nuestro asombro de cómo han destruido el Museo de las Alhajas, que ya lo quisieran tener muchos sitios».

Fuera de plazo

El alcalde asegura que tomarán las medidas necesarias para que el edificio quede desalojado

Una visión que no comparte el alcalde de La Bañeza, Javier Carrera, que señaló a este periódico que «les enviamos una notificación con un plazo de diez días para que desalojaran el edificio porque los convenios están extinguidos y no pueden seguir y, como no lo han cumplido, vamos a tomar las medidas que sean necesarias»; dado que apostilló que «si no han querido firmar un nuevo convenio, no pueden seguir ahí».

Entre las medidas que puedan aplicar, el regidor bañezano no descarta acudir con un cerrajero o con la Policía Local —como ya han hecho otras veces— para poder entrar al interior del edificio, puesto que las únicas llaves para entrar están en posesión de la familia Carvajal Cavero.

La familia Cavero se resiste a entregar las llaves del Museo de las Alhajas