lunes 24.02.2020

Los gitanos dan la cara por la integración

Una asociación calé promueve los estudios y formación cultural de la etnia.
Los gitanos  dan la cara por  la integración

Son una minoría étnica que, en La Bañeza, recurrieron al auxilio de las instituciones —en concreto, al Centro de Acción Social de la Diputación– para poner en marcha su asociación: la Asociación Cultural Gitana de La Bañeza, un colectivo con el que 29 familias y un total de 76 personas, alrededor del 0,7% de la población bañezana (en el conjunto de los españoles suponen el 2%), apuesta por la integración y porque payos y calés superen tópicos sobre unos y otros.

La asociación gitana se dio a conocer ayer, en la presentación de la muestra Culturas para compartir. Gitanos hoy, organizada gracias a la Fundación Secretariado Gitano, que se inaugura el miércoles en el Centro Cultural Infanta Cristina.

El presidente de la organización, César Jiménez Jiménez, manifestó ayer que los objetivos que se ha marcado una comunidad «muy integrada» son promover el estudio en niños y jóvenes, así como facilitar la búsqueda de empleo a los jóvenes. Jiménez destaca que de los 27 niños gitanos en edad de escolarización obligatoria «sólo dos» no acuden a los centros educativos.

Además, en algo más de un año de trabajo, se ha conseguido que jóvenes de la minoría entren en la escuela taller y superen el periodo de formación y capacitación profesional y, entre los mayores logros, se encuentra que una joven de segundo de Bachillerato, Sandra, vaya a convertirse en breve en la primera gitana bañezana que accede a estudios universitarios. «Los gitanos ya no dejan los estudios en segundo de la ESO», manifiesta Jiménez. La futura universitaria sirve de ejemplo a otros pequeños calés por sus buenas notas.

Gracias a la Fundación Hogar de la Esperanza, los chicos disponen de una sesión semanal de apoyo escolar y habilidades sociales, todos los lunes, de cuatro a seis de la tarde y buscan ahora un mediador que anime a los chavales a continuar su formación académica. El programa del Hogar de la Esperanza no quita que los escolares de esta etnia puedan participar en los programas de refuerzo escolar de los centros educativos, si así lo estima la tutoría, al igual que otros estudiantes.

Los próximos proyectos. Por otra parte, ahora mismo se intenta formar un grupo que consiga el graduado en Educación Secundaria y un taller ocupacional para mayores de 18 años, en un colectivo cuya salida profesional es, en su mayoría, el mercado de los sábados o la chatarra. Jiménez regenta un puesto en el mercadillo de La Bañeza y asegura que en toda su trayectoria como vendedor ambulante jamás había visto una situación como esta. «La gente no puede pasar sin comer, pero la ropa aún se puede estirar», asegura. Las actuaciones seguirán a la escuela de padres y al curso de alfabetización informática que ya se han impartido.

«No formamos un gueto», no se puede hablar de un barrio gitano en la ciudad. «En el barrio de Buenos aires hay gitanos y feriantes, con los que convivimos en paz. No son ogros. Son distintos a nosotros y su cultura es diferente», explica Jiménez, que hace hincapié en que «tenemos nuestra Iglesia Evangélica en la calle de María Zapata».

Culturas para compartir. Gitanos hoy busca un acercamiento de culturas. «Hay mucho bulo... no está bien planteado y con esta actividad se quiere mostrar de dónde venimos y nuestras costumbres», asegura Jiménez. El 21, a las seis de la tarde, cuando se inaugure oficialmente la muestra, la asociación invitará a los presentes a «café gitano, pero gitanito..., del que levanta los pelos, contundente». Y es que un café bien cargado es una muestra de hospitalidad en la cultura gitana.

Los gitanos dan la cara por la integración