viernes. 27.01.2023
Manuel Fabio Flechoso del Cueto, en el edificio de la delegación de la Junta en León. FERNANDO OTERO
Manuel Fabio Flechoso del Cueto, en el edificio de la delegación de la Junta en León. FERNANDO OTERO

Este zamorano licenciado en Ciencias Ambientales y en Ciencias Biológicas, y técnico superior en Gestión Forestal y de Medio Natural, asume la codirección de uno de los parques nacionales más emblemáticos y complejos de España, Picos de Europa. Lo hace como un reto personal y profesional, con entusiasmo y admiración por lo que le rodea, y con las ideas muy claras. Turismo y conservación han de ir de la mano.

—¿Qué le ha llevado hasta aquí?

—Siempre he querido trabajar en gestión y conservación de espacios naturales y de especies protegidas, y cuando se planteó la posibilidad no lo dudé y me lo tomé como un reto profesional y también personal. Me gustaría poder aportar toda mi experiencia laboral previa y mis conocimientos técnicos para intentar mejorar la gestión de un espacio tan bonito y tan emblemático como es el parque nacional

— ¿Conoce bien el parque?

— Lo conozco bien, pero nunca todo lo que me gustaría porque es un espacio muy amplio y con muchos aspectos sociales y económicos en los que todavía tengo que seguir indagando. Subo todas las semanas al parque para intentar avanzar y seguir conociendo todos esos aspectos más difíciles de entender, conocer a las personas, a los alcaldes, al personal, los problemas sociales que van ocurriendo por el abandono del territorio, todos esos detalles en los que yo intento avanzar, sin estancarme, e implicarme para tratar de gestionar este espacio de la mejor forma.

—¿Cuál es su zona favorita dentro del mismo?

—No hay ninguna en realidad. Es cierto que hay lugares especiales que te sorprenden más o que te llaman más la atención. Lo cierto es que todo el espacio es muy atractivo y no solo a nivel paisajístico, sino a nivel de valores etnográficos y de biodiversidad. Hay un montón de valores que tiene este espacio que lo hacen merecedor de lo que es hoy, el parque nacional más antiguo de los que tenemos en la red.

-— ¿Cuáles son los proyectos actualmente en marcha en la vertiente leonesa?

— Hay varios, muchos de ellos son fruto del anterior equipo. Por citar los mas importantes estaría el nuevo centro de visitantes de Posada de Valdeón, el aparcamiento, los miradores, como la reforma y la ampliación del de Piedrashitas y otro nuevo en Paderrueda, la restauración de la senda del Arcediano y la adecuación de la senda que comunica Posada de Valdeón con Caín, esto en cuanto a uso púbico y a equipamiento. En cuanto al apartado de la conservación hay varios proyectos, como un proyecto Life de humedales que está actualmente en marcha, actuaciones de mejora y restauración de hábitat, un estudio de inventariado de lepidópteros, de aves forestales, de fomento ayuda a la conservación de arbolado maduro, como el robledal, que en ocasiones se ve un poco asfixiado por la evolución del hayedo, conservación de prados de siega y mantenimiento de biodiversidad. En definitiva, tenemos muchas líneas abiertas, muchos proyectos, financiados a través de diferentes modos, lo que demuestra un esfuerzo económico bastante importante.

—¿Cree que el turismo está bien gestionado en el Parque Nacional?

—Yo creo que sí, es cierto que en general todos los parques nacionales, incluso los de fuera de España, tienden a un modelo de mayor afluencia de visitantes, lo que es derivado de la situación social y de las tendencias, ya que la población cada vez demanda ese tipo de espacios y acuden a disfrutar de ellos. Por eso los gestores tenemos que compaginar y medir muy bien hasta que punto esa afluencia de visitantes puede comprometer un poco la coexistencia de los valores que provocaron la declaración de ese espacio, y medir ese equilibrio y analizar esos problemas que puedan estar surgiendo para tomar alternativas y buscar soluciones que permitan compaginar ambos desarrollos.

—¿Tiene datos de visitantes?

—Sí, los últimos que tenemos son de 2021. En la parte leonesa la afluencia de visitantes ha crecido respecto a los años anteriores y rondan los 225.000, según los datos de los aforadores que tenemos en Valdeón y Caín, mientras que los visitantes registrados en los centros de La Fonseya, el centro de Valdeón y la caseta de Caín se aproximan a los 16.000, contando que son visitantes que entran a solicitar información, por eso el número es inferior. La tendencia es en aumento.

— ¿Porqué cree que los visitantes prefieren la parte asturiana? ¿Tenemos algo que envidiar la parte leonesa?

— Yo no creo que sea así, yo creo que es una consecuencia derivada, es decir, cada tipo de visitante busca una cosa diferente, y las tres partes ofrecen diferentes alternativas de visita, diferentes modelos de visita. Yo creo que el hecho de que Asturias y Cantabria puedan tener mayores datos de visitantes viene un poco provocado por una cuestión muy siempre, tienen más población y también población más cercana, entonces lo tienen más a mano. Si a eso le sumas el turismo de costa, que en verano muchas veces compatibiliza la playa con la montaña, pues eso también suma.

—¿Hay entonces una gestión diferente del turismo en cada vertiente?

—No, yo creo que en realidad el espacio es muy parecido, es verdad que cambia la orientación de la montaña, las vistas son diferentes, el clima y lo que pueda buscar el visitante es distinto, esas cuestiones también influyen. Nosotros tenemos nieve y en Asturias no. Lo que está claro es que la parte leonesa tiene un potencial muy bueno, y tenemos que saber explotarlo y fomentar que exista un turismo sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

—¿Cuáles cree que son en este momento las principales carencias o necesidades del parque?

—El principal problema que tiene el parque es el abandono de las actividades tradicionales, derivado de la despoblación y de la modernización del medio rural. Las actividades tradicionales que se han venido desarrollado durante cientos de años se han ido abandonado. Por lo tanto ese manejo del medio y esa coexistencia que había en la biodiversidad y el manejo humano, un manejo a pequeña escala, provocaba que hubiera una elevada riqueza de biodiversidad, entonces al abandonarse ese medio se ha homogeneizado el medio natural, el bosque ha tomado posesión de ciertas zonas y la consecuencia es que se pierde biodiversidad. Ese es el problema más importante que desde mi punto de vista tiene el parque, y que además es un problema difícil de revertir, y cuyas soluciones están fuera de nuestro alcance. A nivel de gestión siempre sería deseable contar con más medios humanos, pero he de decir que el equipo que tenemos en el parque está formado por grandes profesionales, que gracias a su dedicación y a su esfuerzo, la gestión del parque está funcionando perfectamente. Desde aquí mi agradecimiento a todos. También tengo que decir que la colaboración con las otras dos comunidades autónomas está siendo perfecta, nos reunimos regularmente para tomar decisiones y debatir, y desde mi punto de vista funcionamos adecuadamente lo que es importante para la gestión de un espacio, que digamos, que hay que gestionar a tres bandas.

— Seguimos sin Prug, ¿Cómo va la tramitación?

—El texto ya ha pasado los trámites más importantes con resultados favorables por lo que sigue su curso normal, cumpliendo los plazos. El corte más importante ya lo ha pasado por lo que yo creo que se aprobará en los próximos meses.

—Y la casa del parque de Posada de Valdeón, ¿Sabe cuando se abrirá al público?

—En principio la casa está terminada, ahora están con el equipamiento interno. La idea era abrirla a principios de año.

-—¿Se van a cumplir tres años desde que se prohibiera la caza en el parque? ¿Cómo es ahora la gestión de las especies silvestres?

—En el caso del jabalí se realizan controles poblacionales dirigidos por la administración. En este sentido, la cifra media de ejemplares que se extraen en el parque nacional, en el periodo 2013-2012, es de unos 250-260 ejemplares al año, de los que el 60% proceden de la parte leonesa. El jabalí provoca muchos dalos por lo que se hacen censos para saber cuántos ejemplares hay que extraer. En lo que va de año ya llevamos 148 ejemplares, entre los valles de Valdeón y Sajambre.

—¿Y el resto de ejemplares¿, ¿sigue habiendo problemas con la sarna?

—No. Hubo un repunte de sarna en el rebeco pero se está controlando

—¿Y el lobos? ¿Es realmente un problema no poder hacer controles poblacionales?

— La población del lobo en el parque nacional se mantiene en un estado de conservación favorable. La inclusión del lobo en el listado de especies protegidas —el Lespre— por el Miteco desde septiembre de 2021 ha impedido que se puedan abonar los daños al ganado al modificarse el régimen de gestión de la especie, por lo que desde la Junta se está trabajando intensamente para aprobar a la mayor brevedad una revisión de la orden de pagos compensatorios incluyendo el pago en los terrenos al norte del río Duero y con un incremento significativo en los baremos. El objetivo, tanto a nivel regional como el mío en el parque nacional, es trabajar para reducir la conflictividad y avanzar en la coexistencia del lobo con las actividades tradicionales.

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