lunes. 28.11.2022
Reconversión

El nuevo Instituto de Transición Justa velará por la ejecución de los proyectos

El Gobierno gestionará la concesión de la capacidad de los nudos de las térmicas que cierren
El Gobierno aprobó ayer un real decreto para poner las bases de la transición de las cuencas. RAMIRO

El Consejo de Ministros acordó ayer la creación del Instituto de Transición Justa con el que facilitará la gobernanza y correcta implementación de la estrategia de para la transformación de los territorios de las cuencas mineras tras el fin de la actividad extractiva.

Con este nuevo organismo, que se crea a partir del anterior Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y del Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras, se impulsará el despliegue y financiación de proyectos que garanticen el empleo y la actividad económica en las zonas en transición energética

El objetivo

Identificar y adoptar medidas que garanticen a trabajadores y territorios afectados por la transición

La creación de este instituto se enmarca dentro del Real Decreto-ley se define el objeto de este instituto: identificar y adoptar medidas que garanticen a trabajadores y territorios afectados por la transición hacia una economía más ecológica, baja en carbono, un tratamiento equitativo y solidario, minimizando los impactos negativos sobre el empleo y la despoblación de estos territorios de medidas para impulsar las energías renovables y favorecer la reactivación económica.

En este decreto se establece además que el Gobierno regulará los procedimientos y establecerá los requisitos para la concesión de la totalidad o de parte de la capacidad de evacuación de los nudos que dejan liberados las centrales térmicas de carbón que cierren, ponderando, además de las cuestiones técnicas y económicas, los potenciales beneficios medioambientales y sociales.

Para poder diseñar y convocar estos procedimientos a la mayor brevedad, se habilita a la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para que solicite al operador del sistema el cálculo de la capacidad máxima disponible en cada uno de estos nudos.

La capacidad de acción de evacuación de los nudos que dejan liberados las centrales térmicas de carbón que cierren es un importante activo para la generación de empleo y nuevos proyectos industriales en las zonas de transición.

Mayor agilidad ambiental

Por otra parte, la normativa también modifica la Ley de Evaluación Ambiental para dotarla de mayor agilidad y seguridad jurídica, garantizando la protección del medio ambiente, facilitando la tramitación de proyectos que permitan la reactivación de la economía tras la crisis que ha provocado la pandemia del Covid-19.

En este sentido, se regula la prórroga de vigencia de las declaraciones de impacto, evitando así el vacío jurídico existente, se agiliza el procedimiento para la determinación del alcance del estudio de impacto ambiental y se completan determinados aspectos del procedimiento de evaluación ambiental simplificada.

El nuevo Instituto de Transición Justa velará por la ejecución de los proyectos
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