viernes 27/5/22
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La hermana de Sheila muestra una imagen de la joven tras el crimen, en 2004. JESÚS F. SALVADORES

Desesperación, impotencia y un dolor inmenso siguen marcando el día a día de la familia de la joven Sheila Barrero cuando se cumplen 18 años de su asesinato, una eternidad sin respuestas pero con una constancia: «Esa bala terminó con parte de nuestro ser, cambió nuestras vidas y nos puso de frente a la puta realidad, la de las grandes injusticias que el ser humano puede hacer con una pistola en la mano o con un bolígrafo sentado en un despacho».

El cadáver de Sheila Barrero apareció con un disparo en la cabeza en la madrugada del 25 de enero de 2004 en el aparcamiento de un área recreativa en el Alto de la Collada, en la carretera que une Villablino y Degaña, localidad asturiana donde residía la joven, que volvía de su trabajo en un pub de Villablino. Su cuerpo fue descubierto por su hermano en el interior de su vehículo.

«Este día te remueve las entrañas, te traslada a ese día al que no quieres regresar», destaca la familia de Sheila, que en cada aniversario siente que «ese proyectil terminó con sus ilusiones, con tantos deseos por cumplir, con tantos viajes por planificar, con una vida por caminar». 

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El cadáver de Sheila apareció en su coche, en un paraje entre Villablino y Degaña. En la imagen, guardias civiles inspeccionan el lugar del crimen. DL

En el año 2008, el Juzgado de Instrucción de Cangas del Narcea y la Audiencia Provincial de Asturias decidieron archivar el asunto por falta de pruebas. Sin embargo, la causa fue reabierta en 2015 para la práctica de nuevas diligencias con nuevos avances tecnológicos.

Tras prestar declaración, los agentes del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil ratificaban en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de Cangas del Narcea que los residuos de disparo hallados en el exnovio de la joven coinciden con las partículas del casquillo que se localizaron en el vehículo de la victima, asesinada hacía entonces más de 16 años.

El Juzgado de Cangas del Narcea decretó el sobreseimiento provisional y archivo de la causa, a petición de la Fiscalía, al considerar que las nuevas diligencias practicadas para intentar esclarecer los hechos no permitían realizar una acusación formal contra su exnovio, única persona investigada por el crimen. 

La Audiencia provincial de Asturias siguió la misma línea al desestimar el recurso presentado por la familia de la joven Sheila Barrero contra la decisión del juzgado.  

«Policialmente está resuelto, que no lo quieran juzgar es otra cosa», señala la familia que lamenta que, tras volver a cerrarse el caso, «no nos permiten ir a un juicio y que ahí se demuestre lo que se tenga que demostrar».

"Aquí nos tienes, a los que te quieren y cuidan"

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Todo el valle acudió a la despedida de la joven. VEGA

«Te refugias en aquellos que deben darte justicia y ellos son los primeros en huir, en abandonarte, en culpabilizarte, en desampararte», afirma la familia que denuncia que «esta es la realidad; 18 años después, estás sola, sola judicialmente...».

En un mensaje dirigido a la propia Sheila, la familia le transmite que está «cerquita de ti, sin dejarte nunca, aquí nos tienes a los que te quieren y cuidan».

No solo se refieren «a los que te vivimos y amamos» sino también a personas «que no conoces, de muchos lugares inesperados pero que desean tu paz, tu justa paz y así continuaremos frente a ellos».

Admiten que esta búsqueda y este empeño de seguir adelante se vive «con fisuras, con pequeños derrumbes, con erosiones» pero, afirman, siempre «unidos a tu lado queriéndote más y haciéndote presente no solo hoy». 

"Esa bala terminó con parte de nuestro ser"
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