miércoles 25/5/22
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El acusado entra en la Audiencia Provincial de León. RAMIRO

«Me desperté por el frío de la navaja en mi cuello, y por el peso de él sobre mí». Es el sobrecogedor testimonio de la víctima que ayer relató entre lágrimas en la Audiencia Provincial de León cómo mientras trataba de defenderse de su agresor, el cual la llegó a propinar hasta 10 navajazos, se preocupaba por su hija, ya que creía que las iba a matar a las dos.

La mujer explicó que su exmarido «sabía perfectamente lo hacía» cuando la agredió. «Lo vi en su cara, en la fuerza con la que me golpeaba». Explica que fue gracias a la intervención de su hija que lo empujó al oír sus gritos cuando pudo moverse, tirarle al suelo y escapar hacia el cuartel de la Guardia Civil que se encuentra frente a su casa.

«Llamé a los timbres pidiendo socorro y nadie contestaba, y mi hija seguía en la casa con él y yo no sabía si estaba bien», contaba rota de dolor. «Yo ya estaba muy mal, estaba muy mareada».

La víctima explicó que se divorció de su marido después de 16 años de convivencia por «mutuo acuerdo», y que al principio lo llevaban bien, pero tres meses antes de la agresión él se volvió muy agresivo y controlador.

«Con cualquier persona con la que me relacionaba o con la que simplemente hablaba ya era mi amante», relataba la mujer. El abogado de la acusación leyó algunos de los mensajes que el acusado la enviaba a cualquier hora del día amenazándola, insultándole y dando atisbos de lo que era capaz de hacer.

La mujer explicó que su marido «siempre fue consumidor de drogas», pero que nunca antes se había mostrado agresivo ni la había agredido ni a ella ni a su hija.

También prestó declaración la hija, que en el momento de los hechos era menor de edad. La joven narró cómo empujó a su padre para que no matara a su madre. «Yo no la podía dejar ahí para la que la matara, yo no quería que mi madre se muriera».También declaró como escuchó decir a su padre mientras la golpeaba en la calle, «yo ya estoy jodido, yo a ti te mato hija de puta». La por entonces niña de 15 años explicó ante la sala como desde que tiene uso de razón ha visto a su padre abusar de las drogas. «Siempre estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas, por lo que lo de esa noche no fue algo puntual, sabía perfectamente lo hacía, quería matar a mi madre», narra la ahora mayor de edad, que recibió tres golpes de su padre durante el forcejeo.

Ayer también prestaron declaración la vecina que desde la ventana alertó de la agresión que estaba presenciando en la calle y el vecino a la que la madre pidió auxilio y cuya presencia disuadió al agresor a seguir atacando a su mujer.

La víctima: «Sabía lo que hacía; lo vi en su cara, en la fuerza con la que me golpeaba»