sábado 28/5/22
Almudena Reguero | Escritora

«Los 50 son el último tren para cuidarse y tener una buena vejez»

Las claves para el bienestar físico, mental y emocional a partir de los 50 años son desgranadas por la periodista y escritora leonesa Almudena Reguero Saá en su nuevo libro ‘Estar mejor a partir de los 50’
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Almudena Reguero, periodista y escritora..

—¿Por qué un libro específicamente dirigido a mujeres de más de 50 años?

—A nivel personal, porque ya estoy en esa edad y por las vivencias de personas que no saben cómo afrontar esta etapa. Pero sobre todo porque se afronta de forma negativa, por ser la etapa de la menopausia, el fin de la etapa reproductiva y la crisis de los 50. En Cruz Roja de Jarama trabajo en un taller de mujeres en proceso de envejecimiento que acoge mujeres a partir de los 50 años. Veía la necesidad de aprender a tener herramientas suficientes como para afrontar esta etapa que puede ser muy bonita. Puede ser un periodo estupendo para poder disfrutarlo y hay que saberle sacar provecho.

—¿Qué significa esta edad en la vida de una persona y en concreto de una mujer?

—A partir de los 50, tienes el último tren para cuidarte y cambiar tus hábitos de vida. En el día a día vivimos muy preocupados del trabajo, atender a nuestra pareja, cuidar de nuestros hijos...Y nos olvidamos, sobre todo las mujeres, de nosotras mismas y adoptamos hábitos de vida poco saludables (claro que el ritmo de vida también influye en estos malos hábitos). En función de esos hábitos tu vejez va a ser mejor o peor. Vas a tener un envejecimiento saludable y activo o de peor calidad.

—¿Cuál es la clave para afrontar en positivo esta edad en una sociedad que venera la juventud?

—En el libro integro el bienestar físico, mental y emocional porque el ser humano es integral y de poco me sirve tener un cuerpo estupendo y quitarte arrugas si mi mente está desequilibrada o emocionalmente no funciono bien. Es una etapa que se vive mucho más hacia dentro. Es menos superficial y buscas más estar a gusto contigo misma. El planteamiento es buscar ser más feliz y estar más saludables.

—La menopausia impacta de forma específica en la salud. ¿Cómo se manifiesta?

—Es importante hacerse un chequeo porque la menopausia, por el cambio hormonal (pérdida de estrógenos), cambia los parámetros de salud. A veces se dispara el colesterol sin saber por qué, la tensión, la diabetes... Empiezas a engordar, se te pone ese ‘cinturón’ de grasa, que es la más nociva, baja la masa muscular, aparece la osteopenia u osteoporosis por pérdida de calcio en el hueso. Se sufren vaivenes en el estado de ánimo, los sofocos, que son síntomas hormonales.

—¿La crisis de los 50 está inducida también por aspectos sociales y laborales?

—Aparte de lo físico, la situación se puede agravar porque es la etapa en que los hijos suelen abandonar el hogar, se produce el síndrome del nido vacío. En el trabajo, las mujeres (y también los hombres), tenemos muchos problemas porque empiezan a hablar de prejubilaciones y a decir que viene la gente detrás... A los 50 quedan muchos años de vida y quieren alargar las jubilaciones, pero resulta que te quieren desplazar y quitarte el sitio. Te planteas si profesionalmente ya no eres válido a pesar de la experiencia que tienes... A veces crea una crisis de identidad y de no saber qué hacer. De hecho es una etapa en la que hay muchos divorcios porque ya empiezas a disponer más del tiempo o tienes otras prioridades y a lo mejor la pareja ya no te sigue. Te quieres dedicar más a ti mismo y te vuelves hasta un poco más exigente porque quieres disfrutar el tiempo más intensamente.

—¿Se puede cambiar a los 50?

—Cambiar cuesta. Pero hay que ajustar todas esas cosas que se van a producir en poco tiempo para gestionarlo de la mejor forma posible y darle incluso una vuelta a la vida. Hay que lanzarse a tomar conciencia de que el tiempo que te queda sea de mejor calidad. A mí me ha parecido una etapa increíble que no solamente le pasa a las mujeres, les pasa también a los hombres, aunque yo he querido centrarlo más en las mujeres porque se percibe como más acuciante. Los hombres también la pasan, pero ellos siempre lo andan enmascarando y buscando excusas.

—¿Todavía existen tabúes en la menopausia y en esta edad?

—Muchos. Esa idea de que la mujer ya no vale porque ya no es fértil o en el momento que tienes tus vaivenes, tus bajadas de ánimo se justifica con que “está con la menopausia o menopáusica” de forma muy despectiva. Esto hay que desmitificarlo. Hay que incorporarlo como algo que forma parte de tu vida e integrarlo como un periodo más, lo mismo que has tenido una adolescencia vas a tener una menopausia. Se pierde la fertilidad pero se ganan otras cosas. Puedes tener una calidad de vida estupenda, unas relaciones sexuales fantásticas, de hecho es que mejoran. Un atractivo natural que, si te has cuidado, puedes lanzarte a buscar pareja. No tienes por qué hacer una vida en solitario. Es un periodo más y no lo tenemos que tomar como el fin de algo.

—¿Es también una cuestión de actitud?

—Hay achaques y hay que tener cuidado a nivel físico porque el organismo cambia mucho y eso hace que de repente te sientas vieja. Yo creo que eso está más por dentro y a nivel mental. Como tú te sientas. Lo dinámica que seas, lo que te guste hacer. Ponerte a hacer cosas que querías y no sabías que podías hacer te da un chute. Te hace rejuvenecer incluso. Pensar que aunque cojas un kilo de más tampoco vas a dejar de ser esa mujer estupenda que eras. Hay alimentos estupendos, plantas que te pueden ayudar a levantar el ánimo, buscar todas las herramientas para que esta etapa sea bonita.

—¿A nivel sexual cuáles son los pros y los contras?

—Puedes tener unas relaciones sexuales fantásticas, de hecho es que mejoran. Un atractivo natural que, si te has cuidado, puedes lanzarte a buscar pareja. No tienes por qué hacer una vida en solitario. Es un periodo más y no lo tenemos que tomar como el fin de algo. Claro que hay problemas específicos como la sequedad vaginal pero también hay unos geles estupendos que te van a ayudar y puedes darte más tiempo para vivir las relaciones sexuales de forma más tranquila.

—¿Cómo hacer todo esto cuando falta el tiempo para tomarse ese tiempo por el trabajo o porque hay personas que cuidar?

—Hace tiempo que aprendí, y esto hay que ponerlo en práctica, que si no te dedicas un tiempo a ti misma (ejercicio, yoga, meditación...) no puedes atender a los demás. Lo he vivido porque tengo hijos con TDAH y llegaba un momento en que explotaba. Pero cuando me buscaba un rato para mí y que cambiar la cultura de que somos las cuidadoras universales. No tenemos que ser las superwoman o supermadres porque a veces nos asfixiamos nosotras mismas por ese nivel de exigencia. La función de cuidados que adquirimos las mujeres y que si no lo haces estás mal visto, en los hombres no ocurre. Entiendo que buscar tiempo es complicado, sobre todo cuando tienes un trabajo muy exigente.

—¿Pensar más en una misma es egoísmo?

—Dedicarte tiempo a ti misma no es ser egoísta, es ser lo más generoso porque el tiempo que le vas a dedicar a los demás va a ser de una calidad que no le vas a dar en una situación de estrés. Y también tenemos que apoyarnos entre nosotras, cuando vemos a una amiga o una compañera de trabajo que está pasando un mal momento. Los cuidados deben de dejar de ser un asunto universal de las mujeres porque los hombres parece que los hombres están exentos. Y tenemos que poner cuidado en no perpetuar la educación machista.

—A veces el tiempo se saca del sueño...

—Dormir menos en esta etapa es lo peor que se puede hacer. Es cierto que con el cambio hormonal el sueño se descontrola mucho, los descansos nocturnos son malos porque no son de calidad... si encima le quitas horas vas a estar cansada, de mal humor y en el círculo vicioso.

—¿Los hombres también pasan esta crisis que en la mujer coincide con la menopausia?

—El libro lo escribí para ambos sexos, aunque editorialmente consideraron que era mejor focalizarlo en las mujeres porque leen más. Me parece importante que se visibilice que atraviesan por esta etapa sufren los mismos problemas de memoria, alteraciones en colesterol. ácido úrico, cambios de humor... Es cierto que no pierden tanto a nivel de fertilidad, muchos buscan jovencitas para creerse que son más jóvenes.

—¿Que haya más libros para mujeres porque se cuidan más?

—Hay hombres que empiezan a cuidarse. Pero en general se cuestionan menos, viven en otro mundo y no tienen las inquietudes que tienen las mujeres.

«Los 50 son el último tren para cuidarse y tener una buena vejez»
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