miércoles 21/10/20
Gestión sanitaria

El Hospital de León contempla tres escenarios para la segunda ola del Covid-19

Silencio, pasillos casi vacíos, circuitos diferenciados de covid y no covid, geles y protección rodean a la nueva normalidad del Hospital de León, con todo preparado para afrontar la posible segunda ola
Dos personas acuden al servicio de Urgencias del Hospital de León, uno de los servicios que ha cambiado con la pandemia. MARCIANO PÉREZ

El 6 de agosto la pandemia tocó suelo en el Hospital de León. Cero pacientes ingresados por Covid-19. A partir de esa fecha el goteo de pacientes volvió a ser la rutina.

Ayer había 10 personas ingresadas con PCR positivo en el Hospital de León. Las mismas que el día anterior. Un último ingreso ‘reemplazó’ a la persona que hacía la decena y falleció el día anterior.

Sin embargo, solo tres están estrictamente por Covid-19. El resto están ingresados por otras enfermedades y han dado positivo pues a cada persona que es hospitalizada, se hace una prueba diagnóstica o está en fase de pre-quimioterapia se le hace la correspondiente PCR.

En la fase de goteo

Dos plantas de cribado en Princesa Sofía y Virgen Blanca filtran a pacientes ingresados con o sin covid

El Hospital de León ha cambiado mucho desde antes de la pandemia. Las bulliciosas plantas por las que circulaba gente sin parar a diario han sido invadidas por un silencio que a veces sobrecoge. La gente camina con sigilo y los ascensores del circuito covid se bloquean para todo el personal cuando entra un paciente positivo.

La doctora Elena Bollo, jefa del servicio de Neumología, fue la encargada de poner en marcha los equipos Covid del hospital al comienzo de la pandemia. Actualmente, un equipo de alerta integrado por otros muchos departamentos y especialidades —Medicina Interna, Microbiología, Enfermería, Pediatría, Riesgos Laborales, Farmacia, etc— se mueve de acuerdo con el plan de contingencia diseñado.

Los tres escenarios

El plan contempla tres escenarios: momento de goteo de pacientes, que es el actual; fase de transmisión comunitaria y etapa escalada si se presenta la situación.

En la fase actual, el servicio de Urgencias se mantiene con más espacio no covid que espacio covid, a donde son derivados tras el triaje todos los pacientes con sospecha de patología infecciosa respiratoria en una primera instancia.

El Hospital de León cuenta con circuitos específicos para el traslado de pacientes dentro del centro sanitario, apunta Carmen Ferreras, enfermera con veinte años de experiencia en la Unidad de Urgencias.

Los posibles casos

Serán trasladados a las ‘plantas de cribado’ hasta que se conozca el resultado de la PCR

Un paciente sospechoso de estar infectado y que tenga necesidad de ingreso hospitalario es trasladado a alguna de las ‘plantas de cribado’ hasta que se conozca el resultado de la PCR. Hay una en Princesa Sofía, otra en Virgen Blanca y una tercera en Monte San Isidro.

Si la prueba resulta positiva, el paciente es ingresado en la V-2 de Virgen Blanca o en la cuarta de este mismo edificio, Neumología, en caso de que la persona precise soporte respiratorio. Actualmente, solo hay un paciente que salió de la UCI hace tiempo y se recupera de sus secuelas. También hay un quirófano reservado para cirugía de pacientes con Covid-19.

Negativo

Cuando la prueba resulta negativa, el paciente es trasladado a la planta de la especialidad de su patología. En caso de que se entrara en una fase de transmisión comunitaria con presión asistencial sobre el hospital en las urgencias se dedicará un área más amplia para pacientes con sospecha de covid, que quedarían separados del resto de urgencias.

«Se trata de aplicar lo que hemos aprendido de la vez anterior, con una zona más amplia de cribado y más unidades de hospitalización», señala la doctora Bollo. «Esperamos no tener que llegar a ese nivel de presión asistencial», subraya. De 20 plantas que cuenta el Complejo Asistencial, 11 estuvieron dedicadas a Covid-19 más el Hospital Monte San Isidro al completo.

Las consultas externas han disminuido debido al peso de las consultas telemáticas. En Urgencias, comenta Carmen Ferreras, la situación «es de relativa normalidad dadas las circunstancias pero desde mi punto de vista mejor que al principio de la pandemia. Ahora acuden más pacientes que se encuentran en su domicilio con PCR positiva y al tener algún síntoma que les preocupa deciden ir a Urgencias.

Esto no ocurría al principio de la pandemia puesto que no se hacían tantas pruebas de detección como se están realizando ahora a nivel de toda la población», añade.

Clasificar la gravedad

La enfermería juega un papel importante «en el cuidado»

Las urgencias son la puerta de entrada del hospital y la enfermería está preparada para «cualquier imprevisto». «Se puede presentar cualquier patología de cualquier tipo y todo es imprevisible desde la gravedad de la urgencia hasta el número de pacientes que pueden entrar cada día», explica Ferreras.

El equipo de Urgencias es multidisciplinar o como dice esta enfermera veterana «una gran familia» que rema en equipo a favor del bienestar del paciente.

La enfermería juega un papel importante «en el cuidado y atención del paciente en todo el contexto biopsicosocial y en Urgencias además, se le añade la función que realiza en el Triaje», al tener que clasificar la gravedad y en función de esta el «tiempo de atención máximo de asistencia» para su derivación al área correspondiente.

«También tenemos que estar alerta en todo momento para atender a pacientes críticos, ya que una parada, un tráfico grave o cualquier otra situación que suponga un riesgo vital es habitual en nuestro día a día».

Apoyo indispensable

Dar soporte emocional a pacientes y familiares cuando reciben una mala noticia, es otro rol importante que asume el personal de Enfermería, «apoyando y escuchando activamente en esos momentos difíciles», explica.

El personal de Urgencias, como el de determinadas pruebas diagnósticas y quienes trabajan en zonas covid, están protegidos con Epis. A diferencia del comienzo de la pandemia, la gente llega con su mascarilla y los protocolos a seguir se van adaptando a las situaciones.

Carmen Ferreras subraya «la gran labor realizada por la supervisión de la unidad en cuanto a la gestión del material. Gracias a esa gestión racional del material no hemos tenido carencia de Epis ni de material».

También resalta la «buena praxis de todos los profesionales, adaptándose al uso de Epis, haciendo una buena higiene de manos y manteniendo las medidas necesarias para garantizar la seguridad del paciente y de los propios profesionales en todo momento».

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