martes. 05.07.2022
Acogida sin precedentes

León abre sus casas a Ucrania

En sólo cinco días, desde el lunes 14 al viernes 18 de marzo, la acogida de personas que huyen de la guerra en Ucrania en León se ha disparado. Un total de 75 refugiados han solicitado la protección temporal tras llegar a la provincia, sobre 453 en Castilla y León. Hay medio millar de plazas disponibles sin contar las ofertas particulares.
                      Del miedo a las bombas al disfrute de un paseo de sábado en La Bañeza. FERNANDO OTERO
Del miedo a las bombas al disfrute de un paseo de sábado en La Bañeza. FERNANDO OTERO

Ni los niños de la mantequilla de la IIª Guerra Mundial que llegaron a León desde Austria; ni los vietnamitas de los años 70; ni las familias bosnias de la Guerra de los Balcanes; ni los últimos refugiados de Siria y Afganistán... Nunca se ha producido una acogida de refugiados tan numerosa en tan poco tiempo en León. Y los que quedan por llegar.

Más de 75 las personas que han llegado en busca de refugio a la provincia leonesa en estos días. Las familias acogidas en Sahagún, San Pedro de Valderaduey, La Bañeza, Gradefes y Valdepolo y otras que han llegado directamente a casa de parientes o conocidos ucranianos en León aún están sin registrar en el procedimiento de protección temporal habilitado de manera urgente.

La mayoría de las personas que han llegado a León proceden de Kiev. Han logrado huir del terror de los bombardeos nocturnos que les obliga a cobijarse en los sótanos de los edificios sin saber cuánto durará. En estos refugios están aislados, sin poder dormir y pasando mucho frío, tal y como relata Tamara, una joven que llegó con el grupo de familias de trabajadores y clientes de Indra a La Bañeza.

«Nunca se sabe cuándo acaba el ataque. Allí abajo no se oye nada. A veces una persona se arriesga a salir para ver si ha pasado», explica Tamara a través de Leandro Blanco, el bañezano que junto con otros trabajadores de Indra, con la ayuda de la empresa, han organizado la acogida de diez personas (dos familias de seis y tres miembros y una mujer sola).

Tamara dejó a su padre en Kiev. Es trabajador de la empresa de navegación aérea de Ucrania y, como todos los hombres de 20 a 65 años, aparte de sus obligaciones laborales forma parte de la reserva del ejército. No pueden salir del país.

Los dos hombres adultos del grupo de refugiados de La Bañeza son trabajadores de Indra y la invasión de Ucrania les pilló en distintos puntos fuera del país. Sus familias llegaron como pudieron a la frontera tras abandonar Kiev, capital del país.

«Todos los alrededores están sitiados por los ataques aéreos y se sale con gran peligro. Una vez que se logra cruzar el río Nipro te sientes más seguro porque no hay objetivos estratégicos que los puedan ser atacados por los rusos», explica Tamara.

La llegada a la frontera es otro paso crucial en la marcha de los refugiados. «Estuvimos tres horas con miles de personas que se acumulaban queriendo salir», explica la joven refugiada, agradecida por la acogida de Polonia. «Nos han ayudado mucho para salir de forma ordenada», explica.

Desde ahí el destino era el aeropuerto de Varsovia, donde se junto con las otras familias que venían del oeste de Ucrania porque ya habían dejado Kiev semanas atrás. También están agradecidos a la ayuda y acogida recibida en La Bañeza, especialmente a las familias que han dejado los dos pisos en los que se alojarán. Hay otros seis pisos ofrecidos, aunque de momento las personas que habían contactado están en el oeste del país y «se sienten seguros por ahora, En el momento en que empiece a haber ataques irán viniendo hacia aquí», explica Leandro Blanco.

Cinco horas tardaron en llegar a la frontera las familias acogidas en los municipios de Valdepolo y Gradefes por iniciativa de la Asociación Albac (Asociación Leonesa Bielorrusa de Afectados de Chernóbil). Ante la imposibilidad de continuar con el programa de acogida a niños y niñas de Bielorrusia, con tumores a consecuencia del accidente de la central nuclear de Chernóbil, Carmen Ferreras, vecina de Quintana de Rueda y fundadora de esta oenegé, se planteó irse a la frontera polaca con unas furgonetas para traer a familias. Descartó esta idea tras contactar con Expoacción, una oenegés de Asturias que trajo un contingente importante y buscaba alojamiento. Ahí encontró la complicidad de los ayuntamientos de Valdepolo y Gradefes, que costearán el alquiler de las viviendas y los gastos mediante una ayuda a la asociación.

«Como ayuntamiento no tenemos competencias para hacer nada de forma directa, pero sí podemos apoyar a Albac igual que apoyamos a la Asociación contra el Cáncer, Donantes de Sangre y otros colectivos», explica el alcalde de Valdepolo, Javier Padierna.

Dos madres con tres niños están, en Quintana de Rueda, y otra madre con cuatro, en Gradefes, llegaron el jueves gracias a esta iniciativa solidaria en la que se han volcado muchos vecinos con ayuda espontánea. Hoy celebrarán la acogida con una chocolatada en la Casa de la Cultura de Quintana de Rueda.

España es el cuarto país con más personas ucranias refugiadas a raíz de la invasión rusa por detrás de Polonia, Italia y la República Checa. Un total de 112.000 personas han llegado en esta crisis. Los centros de acogida establecidos por la Secretaría de Estado de Migraciones están en Pozuelo (Madrid), Barcelona, Alicante y Málaga, según informa la Delegación del Gobierno en Castilla y León.

Accem es la encargada de la fase 0 de la acogida. Y dentro de la fase 1 han llegado a León diez personas, pero se esperan entre 100 y 200 en pocos días. «Las plazas que tenemos (36 en León, 40 en Astorga y otras de fase 0 en hostal están a tope). Tenemos diez plazas ya ocupadas de personas de Ucrania y estamos preparándonos para tener espacios más grandes para la acogida de esta fase especial en las próximas semanas», explica Encarna García, gerente de Accem en León.

Cruz Roja cuenta con la oferta 405 plazas en centros o viviendas de corporaciones locales, ayuntamientos y Diputación provincial, a las que se suman los ofrecimientos directos que Cruz Roja en León ha recibido gracias la solidaridad de la ciudadanía. Ahora valora «la idoneidad de estos ofrecimientos porque nuestra intención está centrada en procurar la apertura inmediata dentro de la respuesta de emergencia», explica la entidad cuya labor se centra en acogida de emergencia de emergencia, orientación e información social, jurídica, derivación al Sistema de Acogida de Accem, atención a personas en tránsito y restablecimiento de lazos familiares (2 en León).

El programa de Protección Inrernacional de San Juan de Dios, que financia el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ampliará sus plazas en León de 45 a 65 con la apertura de una veintena destinadas a las personas que huyen de la guerra de Ucrania, principalmente mujeres, ni;os y ancianos. Un grupo de amigos se ha ofrecido a pagar uno de los pisos durante un año.

La comunidad ucrania en León está compuesta por unas 240 personas censadas, al margen de las 75 acreditadas en estos últimos cinco días, cifra récord en la acogida en tan poco tiempo de personas refugiadas en León

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