sábado 21/5/22

En los tiempos precovid, el bullicio de los viajeros, la energía positiva y, sobre todo, el dinero, abundaban en el cosmopolita aeropuerto de Hong Kong, uno de los más concurridos del mundo hasta que la pandemia lo sumió en un estado fantasmagórico del que aún no ha logrado salir.

Durante los últimos dos años las estrictas medidas de contención impuestas por la excolonia han convertido a este espacio de conexión global en una suerte de «pueblo abandonado», con la mayoría de las tiendas cerradas, escasos pasajeros y numerosas aerolíneas evitando operar en él. Apenas 16 vuelos llegaron y 15 salieron de Hong Kong ayer lunes, uno de los días de menos tránsito en el aeródromo desde el inicio de la pandemia. Hace exactamente un mes, las llegadas fueron 50 y las salidas, 61, unas cifras impensables antes de la crisis sanitaria, cuanto el aeropuerto internacional de Hong Kong operaba unos 1.100 vuelos diarios.

«Antes de la covid, el de Hong Kong era probablemente el aeropuerto más eficiente que conocía, y eso que he viajado mucho. Estaba lleno de vida, pero ahora es un pueblo fantasma», lamenta en declaraciones a Efe un expatriado británico que regresó ayer a la ciudad.

Para este viajero, «estar de vuelta de repente en un lugar que todavía habla de ‘covid cero’ es, sinceramente, muy frustrante», señala en referencia a las duras restricciones que aplica la excolonia en línea con la política adoptada por Pekín.

La pandemia convierte al aeropuerto de Hong Kong en un «pueblo fantasma»
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