jueves 17.10.2019

La parte más lúdica de la carrera de la vida

Autoridades y participantes inician el recorrido del trayecto de una carrera para visibilizar las enfermedades de la sangre. FERNANDO OTERO
Autoridades y participantes inician el recorrido del trayecto de una carrera para visibilizar las enfermedades de la sangre. FERNANDO OTERO

La de ayer fue la carrera más lúdica de la vida. En este camino se concentraron ayer 1.300 vidas, cada una con lo suyo, pero todas empujando por el mismo objetivo «echar una mano». Esa fue la motivación de la familia Aller Fernández formada por Javier. Begoña, Jorge, de 11 años, y Mateo, de 9. «También participamos en la carrera por la educación de Entreculturas». Ayer recorrieron por primera vez los seis kilómetros de Alcles en un día que nació con nubarrones, como el sentimiento tras el primer diagnóstico de cáncer, y despejó hasta convertirse en una mañana soleada. «Estamos aquí para visibilizar que esta enfermedad también tiene su parte buena». La presidenta de Alcles, Nonia Alejandre, agradeció la acogida de los leoneses y el apoyo de las administraciones que no faltaron a la cita. «Generosidad es la primera palabra que me sale».

La sexta edición de la carrera tuvo ayer un reconocimiento al Regimiento de Artillería Lanzacohetes de Campaña (Ralca), que recibió el nombramiento de socio de honor por su implicación en el apoyo logístico de la carrera. El regimiento desplazó ayer a 40 militares, veinte para el control de la carrera y otros veinte para el despliegue de las cinco carpas en la que se ofrecían distintos servicios a los participantes. «Esta despliegue forma parte del adiestramiento de apoyo a autoridades civiles», explica el capitán Fernández, al mando del dispositivo. «Estamos en el control de la carrera y avituallamiento y el despliegue de cinco tiendas modulares, el dispositivo eléctrico y megafonía.

A la carrera no faltó Carlos López, de 19 años, el primer diagnosticado en León con el síndrome de Angelman, que le impide andar y hablar, «pero lo entiende todo». Este año votó por primera vez. Su madre, Lola Ródenas, tiró de su silla durante el recorrido. «Estoy acostumbrada y es por una buena causa».

La parte más lúdica de la carrera de la vida