domingo 20/9/20
La crisis climática cambiará el trabajo

Sube el estrés (térmico) en el mercado laboral

Caerá la productividad y desaparecerán 80 millones de empleos. Lo dice la Organización Internacional del Trabajo y los sindicatos han publicado seis guías sectoriales con información. La ULE organiza talleres y conferencias para hablar del cambio laboral.
Participantes en el taller sobre cambio climático y condiciones laborales impartido por Purificación García en la ULE. JESÚS F. SALVADORES
Participantes en el taller sobre cambio climático y condiciones laborales impartido por Purificación García en la ULE. JESÚS F. SALVADORES

«Con el cambio climático desaparecerán 80 millones de puestos de trabajo que conocemos actualmente». La profesora contratada doctora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de León, Purificación García Miguélez, destaca que la subida de la temperatura de 1,5 grados a final de siglo cambiará radicalmente el escenario laboral. Construcción, turismo y agricultura serán los sectores más afectados y coloca a los sindicatos en un puesto relevante para la transformación de las dinámicas de trabajo. En el taller El pape de los trabajadores y las condiciones laborales frente al cambio climático, organizado ayer en la Facultad de Educación de la Universidad de León, los participantes actualizaron conceptos relativos a la salud laboral y la organización del trabajo en las empresas. «La seguridad y la salud en el trabajo es un campo interdisciplinar que engloba la prevención de riesgos laborales inherentes a cada actividad. Las altas temperaturas o los fenómenos meteorológicos extremos son algunas de las consecuencias del cambio climático a tener en cuenta a la hora de tratar la normativa laboral vigente».


El aumento de la temperatura previsto por el cambio climático «tendrá fuertes repercusiones sobre la actividad económica en cada uno de los sectores», en el que los sindicatos tendrán un nuevo escenario de negociación con propuestas de políticas energéticas y ambientales. Istas (Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud), con la colaboración de la Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales y organizaciones de CC OO han elaborado seis guías sectoriales como fuente de información en debates y políticas sobre cambio climático.

 

«El mercado laboral sufrirá las consecuencias del cambio climático», destaca García Miguélez, y se apoya en cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que pronostica que en 2030 las pérdidas por la caída de la productividad asociada al calentamiento serán de 2.125 millones de euros. Para finales de la próxima década la OIT prevé que se pierda el 2,2% de las horas de trabajo en el mundo como consecuencia del aumento de la temperatura, lo que equivale a 80 millones de puestos de trabajo a tiempo completo.

 

Cambio agroalimentario

 

Si en algo coinciden las voces escuchadas ayer en la COP25 es en que ha llegado el momento de transformar el sistema agroalimentario —que no sólo es responsable de emisiones sino que sufre sus efectos—, con innovación, ayudas y trabajo conjunto con el sector, informa la agencia Efe

 

La receta para lograr una producción sostenible de alimentos contiene tantos ingredientes como ponentes en las áreas azul y verde de la cumbre del clima y tanta disparidad entre posicionamientos ambientalistas y de defensa de las prácticas agroganaderas.

 

El sector tiene la triple condición de ser emisor de contaminación, víctima directa de la crisis climática e insustituible para la biodiversidad por su acción como «sumidero de carbono».

 

En el arranque de la jornada de ayer, el ministro de Agricultura de Chile, Antonio Walker, subrayó que era la primera vez que una Cumbre del Clima dedicaba un día íntegro a la agricultura y los bosques y ponía el foco en potenciar las prácticas sostenibles, la tecnología, la regeneración de los suelos y la gestión del agua.

 

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación en funciones, Luis Planas, recordó en el panel sobre acción forestal que la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2021-2027 tendrá como prioridad la lucha contra la crisis climática.

 

Distintos ministros lanzaron avisos respecto al futuro del sector, como el responsable chileno de Agricultura, Antonio Walker, quien advirtió de que «el mundo demandará un 50 % más de alimentos en 2050 y tendrán que ser producidos con menos suelo y menos agua» o el ministro ecuatoriano de Galápagos, Norman Wray Reyes, quien pronostica que «la crisis climática traerá un mundo de restricciones».

 

En el caso de España, con 13 tipos diferentes de clima según los expertos, los agricultores y ganaderos afrontan ya cambios en los calendarios y elección de los cultivos como consecuencia de la crisis climática, que somete a las producciones agrarias, por ejemplo, al estrés de la variabilidad meteorológica.

 

Purificación García cree que la crisis climática afectará menos a la provincia que a otras regiones del mundo. Las más golpeadas por este problema serán Asia meridional y África occidental, donde la OIT estima que caerán alrededor del 5 % de las horas de trabajo en 2020, es decir, unos 43 millones y nueve millones de puestos de trabajo respectivamente.

Sube el estrés (térmico) en el mercado laboral