martes 07.07.2020

Turismo científico para encumbrar a León al puesto que merece

Pasear por las estrellas para reencontrar el infinito, bañarse en un mar subtropical que hoy es de piedra o recibir una lluvia de energía al abrazar a los árboles centenarios son opciones reales sin salir de León. La provincia posee un enorme potencial para el turismo científico y un nicho de empleo que Observer intenta poner en valor.

La astronomía, la botánica y la geología constituyen tres grandes bazas para relanzar el turismo científico y de calidad en León, una novedosa manera de afrontar el ocio que ayer centró el webinar (seminario virtual) impulsado por la empresa Observer para implicar al sector y abrir nuevas perspectivas. Su directora en León, Rocío Rodríguez, considera que «tanto si hablamos de espacios naturales protegidos, como de museos dedicados a la ciencia y cultura científicas, o rutas donde la ciencia es el hilo conductor, el turismo científico puede representar para León un buen motor de desarrollo cultural y económico». Para ello anima a obtener el sello de calidad que acreditaría las nuevas rutas, que servirían para generar «empleo y riqueza» en un momento en que la naturaleza y el aire libre resurgen con fuerza.

En la presentación web participaron la geóloga leonesa Esperanza Fernández, el presidente de la Asociación de Astronomía de León, José Vicente Gavilanes, y los impulsores de sendas botánicas BTT, Víctor García y Carlos González. Los cuatro están convencidos de las «potencialidades de León» por sus magníficos cielos para observar astros, por las catedrales de madera de sus bosques y la historia que esconden sus paredes rocosas. Sin ir más lejos, La Candamia esconde esas tres riquezas más la arqueológica e histórica, con sus yacimientos humanos de hace 5.000 años y sus piedras que sirvieron para comenzar la construcción de la Catedral y San Isidoro. Su disfrute abre caminos que deberían estar protegidos, pero se llenan de basura. Los cuatro ponentes reivindicaron apoyo de las instituciones para dar a conocer los tesoros naturales de la provincia y para que esas posibilidades se coordinen y pongan en valor. «Con este turismo, el viajero disfruta de experiencias donde la ciencia es el hilo conductor. Es una forma divertida, y a la vez rigurosa, de entender la naturaleza», explica la responsable de Observer, que forma guías dentro de unos parámetros de calidad.

Turismo científico para encumbrar a León al puesto que merece