domingo 5/12/21

Con frecuencia leemos o escuchamos palabras como «poscovid», «pospandemia», «nueva normalidad» como que el mensaje a trasmitir, es que hemos superado la pandemia. ¿Pero es cierto? ¿Hemos superado la pandemia? No, no la hemos superado, como mucho admito con reservas que en España tenemos al covid-19 «bajo control» y que el riesgo es bajo, estamos en el 40/100.000 de IA a 14 días; pero tenemos muchos casos nuevos entre 1.500 y 2.500 y fallecidos aun en cifras altas. Los hospitales y las ucis mantienen cómodamente la presión de la pandemia. El Índice Reproductivo Básico está en torno al 1. Por debajo de 1 la pandemia baja, por encima de 1 la pandemia sube. La pandemia aún está entre nosotros, el virus circula y no pierde ocasión, cuando ve que le dejamos un resquicio, ataca. ¿Por qué opino que la mantenemos bajo control? ¿En qué, me baso para hacer esta afirmación? En varios puntos:

1.- La conciencia cívica y muy solidaria de la población española ha sido, salvo excepciones, «ejemplar». Hemos soportado un confinamiento cruel, a veces insoportable y por un tiempo que para muchos fue decisivo y para otros al final sufrible. En un primer confinamiento desde marzo de 2020, hasta junio de 2020. Después durante unos meses estuvimos «muy expuestos» y fue preciso un nuevo confinamiento menos restrictivo desde octubre de 2020 que se prolongó hasta mayo de 2021. En diciembre de 2020 se inició la vacunación en España con unos inicios balbuceantes, pero con final «casi» inmejorable. Estos confinamientos que han salvado muchos miles de vidas, ¡fueron declarados inconstitucionales! No lo considero yo así y espero en la primera reforma de nuestra Constitución, que se contemplara como legítimo, el confinamiento ante una emergencia sanitaria como la que vivimos. La oposición al Gobierno tendrá que explicar por qué recurrieron los estados de alarma. ¿La mascarilla? Seguro que la autorregularemos nosotros mismos. No será problema.

2.- Los sanitarios, cualquiera que fuera, han tenido un comportamiento igualmente «ejemplar». Sin peros, aunque probablemente no bien reconocido por «algunos». Intachable, sacando tiempo de su tiempo, algunos dejaron la vida en «su trabajo». Me parece que merecen un mejor trato. Su trabajo a no pocos también les ha dejado secuelas en modo de estrés postraumático o similares. Quiero dejar constancia de nuestro reconocimiento a todos los sanitarios. Alguien les tendrá y nos tendrá que explicar cuál es el motivo por el que el Ministerio de Defensa tenga más presupuesto que Sanidad y Educación juntos, si no es como siempre por recortes y políticas como la de la consejera de Sanidad de la JCyL e Igea, el vice.

La población infantil tiene una inmunidad natural humoral y adquirida, contra la que chocan los patógenos, como contra una pared y en ella rebotan. ¿Será esto lo ocurrido en Etiopía y otros países pobres? ¿Podrán resistir otras variantes? No tengamos prisa para vacunar a la población infantil

3.- Las vacunas, ¿qué decir de las vacunas? Han sido un éxito espectacular, sin precedentes y en un tiempo inimaginable El éxito sanitario del siglo. Los españoles tenemos una gran cultura vacunal. Hemos sido un ejemplo, alcanzando en tiempo récord altas cotas en porcentajes de vacunación. Iniciamos la misma en diciembre del 2020 en pleno segundo estado de alarma, este fue como un bálsamo para nuestra salud, porque el virus estaba circulando. La salud, la mantuvimos con el estado de alarma y paralelamente comenzamos la vacunación, al principio tímidamente, pero luego con prisa y casi sin pausa. Qué pena no haber aprovechado los fines de semana para que el éxito fuera mayor. Soportamos estoicamente largas colas esperando nuestro turno, luego vino la segunda dosis y unos resultados inesperados en la eficacia, superando las evidencias científicas de los estudios. A día de hoy el 87,8% de los españoles entre 12 y la mayor edad (que somos más 37 de millones de españoles) estamos vacunados con pauta completa. Otro 10% aproximadamente han pasado la enfermedad y están inmunizados. Un % indeterminado (pero menor) la pasaron sin tener conciencia de ello y un % residual que yo no creo llegue ni al 1% son «simples» antivacunas y de «retorcidos» anti-todo, a los que además les protegemos todos por la inmunidad de rebaño. Quien no se haya vacunado que se vacune de Covid y de gripe. ¿Ambas? Sí. Las vacunas están siendo el soporte principal de nuestra privilegiada situación. Envidia, sí, envidia en países de nuestro alrededor, que no han sabido establecer sin tiempo intermedio como lo hemos hecho en España, los confinamientos con las vacunas. La vacunación, avanza aunque a un ritmo que decrece cada día. Se habla en demasía de la tercera dosis que se recomienda en inmunodeprimidos, en oncológicos o en pacientes de riesgo. Para el resto de edades en principio las evidencias científicas no la recomiendan. ¿Llegará la vacuna que sea preventiva y esterilizante? Entre tanto es más importante donarlas a países que no las pueden comprar o liberar las patentes. Pero, veamos los datos de un país pobre como Etiopía, con más de 98 millones de habitantes. En riesgo muy bajo con 12 de IA a 14 días. ¿Paradójico? Habrá que explicarnos porque un país con el 0,8% de vacunados tiene unas cifras mejores que las de los países llamados ricos. Sin ser país de elite, sin más restricciones que las normales, sin estar vacunados, con gran exposición tienen cifras mejores que los países elitistas. Un país pobre sin mucha ocupación hospitalaria, ni en uci, poca mortalidad, baja incidencia… y gran exposición. ¿Explicación? Leamos el 4º punto.

4.- Población entre 0-12 años. Sin evidencia científica en la mano para vacunar. No vacunados. Suponen 5,3 millones de españoles y el 11% del total. La incidencia en estas edades es mínima a pesar de las escasas restricciones que tienen. Han pasado «dos vueltas al cole» sin que la incidencia se incrementara, están o han estado en contacto con el virus todos ellos, muchos han convivido estrechamente con él y no han enfermado. ¿Precisan ser vacunados?, pues es posible que en la actualidad no. La población infantil tiene una inmunidad natural humoral y adquirida, contra la que chocan los patógenos, como contra una pared y en ella rebotan. ¿Será esto lo ocurrido en Etiopía y otros países pobres? ¿Podrán resistir otras variantes? No tengamos prisa para vacunar a la población infantil. Se defienden solos. No obstante habrá que estar en alerta por si la evidencia científica de los estudios en camino, la recomiendan. A una población de riesgo como las embarazadas, se ha recomendado su vacunación, habiendo valorado el riesgo fetal que se consideró nulo o casi nulo. Si hubiera que vacunar pues a los niños se les vacunaría sin que el riesgo supusiera ningún hándicap.

Por tanto si nuestra conciencia cívica es ejemplar, si tenemos a los sanitarios haciendo una excelencia en su trabajo, si somos ejemplo de cómo se ha realizado la vacunación, si la población infantil no nos preocupa por su escasa infecciosidad, pues no me extraña que tengamos bajo control la pandemia. No superada. En cualquier caso debemos seguir alerta, la pandemia se convertirá, en una enfermedad más, se hará endémica y cada años nos complicará. También creo que tendrá menos incidencia y mortalidad que la gripe de cada año. Es opinión, no información.

¿La pandemia bajo control?
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